Desde hace unos años, los aficionados a la lectura hemos sido testigos de una proliferación de modas en el mundo de la literatura. De todos es conocido el caso de El Código Da Vinci y sus primos hermanos que trataban misterios históricos relacionados con personajes reales, o el caso de la saga Crepúsculo y toda la serie de vampiros adolescentes o románticos que hemos podido ver en los últimos tiempos. Pues últimamente también ha habido una moda que ha pasado más desapercibida, pero para mí ha sido muy importante, porque siempre he sido fan de ese género. Hablo de las novelas sobre zombies.
El muerto viviente, propiamente dicho, ha estado en la literatura de terror desde siempre, pero de los muertos que hablamos ahora no son esos que podíamos ver en los relatos de Edgar Allan Poe o en las novelas de vampiros, sino que hablamos de monstruos redivivos que se levantan de su tumba para alimentarse de la carne de la gente.
El género de los zombies nace en el cine en los años '30 con películas relacionadas con el vudú y la magia, pero a finales de los años '60, George A. Romero hizo la película que inspiraría el género desde entonces, La Noche de los Muertos Vivientes. Ésta y el resto de la saga ponen las bases de cómo debe hacerse una historia de zombies. El problema de éste género, es que ha sido muy malinterpretado y muchos directores y guionistas no han sabido ir por el buen camino, tirando a hacer películas gore con muchos efectos especiales pero poco guión. Las historias de zombies bien hechas no son estas. Una historia de zombies debe tener como fondo una crítica social, ya sea al consumismo, como podemos ver en Zombie de George A. Romero, a la deshumanización de las grandes ciudades, como en La Invasión de los Ultracuerpos de Philip Kaufman -aunque ésta no sea específicamente una película de zombies al uso-, o a la sociedad de clases que podemos ver en La Tierra de los Muertos Vivientes, una vez más del maestro Romero. Además de esto, una historia de zombies bien hecha no va de que los muertos se coman a los vivos, sino que se trata de una historia de supervivencia en la que es mucho más importante la psicología y la interacción entre los personajes en un mundo que no les pertenece, antes que la acción bruta contra los muertos.
El maestro del género, George A. Romero, utilizó todos estos ingredientes en su saga cinematográfica y los que han sabido seguir su estela, así lo han hecho en el mundo del cine, pero ¿y en la literatura?
Debo confesar que, la gran cantidad de novelas de zombies que han salido desde que se puso de moda, las he dejado pasar, ya sea por motivos de presupuesto o porque muchas parecen más de lo mismo, así que han sido pocas las que he leído. Curiosamente, las pocas de las que puedo hablar han seguido más o menos el esquema de la buena historia de zombies. Por un lado están las obras de Max Brooks sobre la extensión del virus Solanum y la lucha contra él, Guerra Mundial Z y Guía de Supervivencia Zombie. En el primero vemos desde el punto de vista periodístico cómo se enfrentan distintos tipos de sociedad a la invasión de los muertos vivientes. Narrada a modo de entrevistas, artículos y similares vemos un forma de tratar el tema muy realista, parecido a como sería el trabajo hecho por un corresponsal de guerra. En el segundo libro podemos ver una guia de supervivencia muy bien documentada que incluso puede usarse para otro tipo de crisis que no tengan nada que ver con los muertos vivientes.
Por otro lado, está la saga del español Manel Loureiro, Apocalipsis Z. Esta saga nació como una novela on-line que el autor escribía en su blog, pero debido a su gran éxito, saltó al libro de papel. Esta saga sigue perfectamente las reglas del género, centrándose más en la supervivencia humana y en los personajes, dejando a los muertos en segundo plano. Además en la segunda novela de la saga se hace hincapié en el otro ingrediente fundamental, la crítica social, no diré a qué para no destripar nada al posible lector, pero queda claro que Manel Loureiro sabe cómo tratar una historia de éste género. Además de esto, destacar que es una obra española, por lo que acerca la historia mucho más al lector, que siente como que esté a punto de desencadenarse lo narrado y vaya con miedo por la calle.
Por último hablaré de la joya de la corona. No es una novela como las anteriores que hemos citado, pero está dentro del mundo de la literatura. Se trata de la serie de comic Los Muertos Vivientes de Robert Kirkman. Esta obra, nos cuenta los avatares y desventuras de un grupo de supervivientes de un holocausto zombie. Es en todo momento un inmenso drama psicológico con momentos de temenda tensión y con los muertos vivientes de fondo, ni siquiera en segundo plano. Es una genial historia de supervivencia que recomiendo a todo el mundo. Tiene una adaptación televisiva, pero no se ciñe expresamente a lo narrado en la historia original, aunque por lo que llevo visto, también sigue el esquema que hace que esta sea una gran serie.
Si conocéis alguna novela sobre el género que también pueda destacarse, decidlo en los comentarios. Y os recuerdo a los que seais muy asustadizos, que una buena historia de zombies no tiene por qué ser de terror, por lo que si os atrevéis, ahí tenéis toda una serie de historias que devorar. Bueno provecho.
Reseña de: Apocalipzis Z, Apocalipsis Z: Los días Oscuros y Guía de Supervivencia Zombie.
Reseña de: Apocalipzis Z, Apocalipsis Z: Los días Oscuros y Guía de Supervivencia Zombie.


















