En la década de los años '20 y '30 del siglo XX, entre la literatura popular, se puso de moda un tipo de revista que incluía relatos de géneros de toda índole. Las más famosas, fueron las revistas que incluían relatos de horror, misterio, ciencia-ficción y fantasía, estas eran las revistas pulp. En una de ellas, Weird Tales, nació un personaje que con posterioridad sería conocido universalmente, Conan el cimmerio.
El personaje de Conan es creación del prolífico autor Robert E. Howard. Este escritor cultivó una gran cantidad de géneros, desde relatos de misterio o terror, hasta de género deportivo. Uno de los géneros que más escribía, era el que con posterioridad sería conocido como la fantasía heroica, y en él dio vida a todo tipo de personajes, como el rey Kull de Atlantis, o Solomon Kane. En su etapa más fructífera como escritor, trabajó en un relato que iba a estar protagonizado por Kull, pero al final decidió que el protagonista de la historia sería otro personaje, uno de nuevo cuño. Así, en El fénix en la espada, nació Conan el cimmerio.
Este personaje, como la mayoría de los creados por la pluma de Robert E. Howard, era un tremendo fortachón, con grandes músculos y fuerza impresionante. Proveniente de una tribu bárbara, recorrió todo el mundo conocido en su época -un gran lapso de tiempo entre la mítica destrucción de Atlantis y la aparición de la civilización tal y como la conocemos actualmente- y fue pasando por toda una serie de etapas, desde ladrón y aventurero, hasta importante gobernante de uno de los reinos de ésta extraña época.
El personaje tuvo un éxito impresionante entre los lectores de Weird Tales, que querían leer más historias del bárbaro cimmerio, y Howard escribió una buena cantidad de relatos protagonizados por el personaje. Desgraciadamente, tras la muerte de su madre, el autor entró en una profunda depresión y se suicidó a la temprana edad de 30 años, dejando inconclusa una prometedora carrera como escritor.
Afortunadamente, a la gente le gustó tanto el personaje de Conan, que querían más, y así, Lin Carter y L. Sprague de Camp, buscaron entre los papeles del difunto escritor y encontraron más historias del bárbaro, desde relatos terminados que no llegaron a publicarse, hasta bocetos o bosquejos de futuras historias.
Los dos escritores hicieron el gran esfuerzo de recopilar toda la saga de Conan y, como ellos afirmaban, llenaron los huecos entre relatos con historias escritas por ellos mismos, o con colaboraciones póstumas, terminando relatos inconclusos de Howard. Así, el universo de Conan el cimmerio fue publicado en libros, y no en revistas baratas, y la fama del personaje creció como la espuma.
El gran éxito del personaje y del misterioso mundo en el que vive, hicieron que surgieran adaptaciones a otros medios, y así tenemos la gran cantidad de comics sobre el personaje, basados en los relatos de Howard, o directamente inventando historias originales protagonizadas por el cimmerio. Más tarde llegaría la película protagonizada por Arnold Schwarzenegger, que disparó mucho más la fama del personaje, y que llevó a la aparición de series de televisión, juegos de rol, o videojuegos sobre Conan. Recientemente se ha hecho una nueva película, pero es tan mala, que mejor ignorarla.
Así, de unas baratas revistas de fantasía, surgió un personaje que ha llegado a convertirse en uno de los grandes de la cultura popular. Un problema con él, es que la visión que se suele tener del personaje es la de un rudo bárbaro de pocas luces, que va abriéndose camino a espadazos y se lleva a atractivas mozas cogidas bajo el brazo. Y éste no es exactamente el Conan de Robert E. Howard. En su etapa de juventud sí era un bárbaro que prefería resolver las cosas con la espada, pero posteriormente llegó a ser un inteligente y culto rey, con una sabiduría envidiable. La mayoría de pastiches y versiones del personaje suelen tender más al bárbaro semi-desnudo, pero no está de más recordar que el original no era así.
Y os preguntaréis ¿a qué viene esta entrada? Pues a que a un servidor se le ha ocurrido asomarse a la saga original de Conan, y tengo intención de leerme todos los relatos escritos por Robert E. Howard sobre el personaje. Estos fueron publicados en una serie de libros por la editorial Martinez Roca, en la que además se incluían las colaboraciones póstumas realizadas por Lin Carter y L. Sprague de Camp, y poco a poco os los iré reseñando en el blog.
Así, os invito a acompañarme en mi viaje hacia la era Hiboria, no ahora, sino próximamente, y entonces podremos hablar de estas aventuras narradas en una época anterior a la Historia, en la que todavía se podía creer en la magia.





















