Autor: Alice Sebold
Editorial: DeBolsillo
Número de páginas: 336
Precio: 7,95
Sinopsis: Susie Salmón, de 14 años, es brutalmente violada y asesinada por un vecino. Todo lo que encontrarán de ella será un codo, y una gran cantidad de sangre. Mientras su familia desespera por la desaparición y, posteriormente, presunta muerte de su primogénita, Susie les observa desde su cielo particular, sin poder interferir en sus vidas, pero sin poder dejar de observarles.
Esta es una novela extraña. El argumento es el que he resumido: la aceptación de la muerte de una hija o una hermana por parte de la familia. Quizá pueda parecer que es una historia de intriga, porque en ocasiones parece que van a pillar al "malo", pero no. Digo esto como advertencia, la novela trata única y exclusivamente de la superación del trauma, del dolor de la pérdida y de las injusticias de la vida.
Los personajes son lo mejor de la novela. Por un lado una familia perfecta, en apariencia, al menos. Un padre que comparte su afición con su hija Susie; la brillante hermana mediana, el encantador hermano pequeño y una madre que ha pasado de leer a grandes clásicos y autores intelectuales, para leer obras sobre jardinería o cocina. Un hogar que ya de por sí tenía un gran hueco en su interior, sin que nadie se diera cuenta.
Por otro lado tenemos al señor Harvey, encargado de violar, asesinar y descuartizar a la mayor de esa familia, y hacer que el hueco que había en ella, empiece a resquebrajarse. Es un sociópata de manual, que utiliza alarmas para saber cuándo debe bajar las persianas o apagar las luces, para no llamar la atención. Su larga lista de víctimas no empieza ni termina con Susie.
La narración es buena, pero irregular. En mi opinión, al libro le sobran páginas, páginas en las que la autora se extiende en detalles sin la más mínima importancia; para, posteriormente, saltar 8 años hacia delante y resumirnos con excesiva premura, lo que pasa con la familia Salmón, el señor Harvey, y un par de personas especialmente afectadas por la muerte de Susie y sus consecuencias.
Lo peculiar de esta novela podría ser su narrador: la propia Susie, desde su cielo particular, contando lo que pasa en la Tierra, y lo que vive ella en el cielo, además de muchos recuerdos de su infancia. Sin embargo, éste es un recurso tan manido que ni siquiera puede salvar el libro, que se queda con un suspenso alto. No es lo peor que he leído, pero desde luego no le encuentro ningún sentido. El final de la obra, me parece un despropósito descomunal.
En cuanto a la película, que pude ver (febril y con placas, pero bueno), debo decir que me ha gustado. Es bastante fiel a la obra, tiene un ritmo muy bueno, y los actores no lo hacen del todo mal. No es tampoco la mejor película que podéis ver, pero está entretenida. Os dejo el tráiler, como siempre.
