Mostrando entradas con la etiqueta Albert Espinosa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Albert Espinosa. Mostrar todas las entradas

viernes, 22 de marzo de 2013

Brújulas que buscan sonrisas perdidas, Albert Espinosa


   Albert Espinosa es uno de esos autores que, o te gusta su estilo, o puedes ir olvidándote de leer algo suyo. De esos autores para los que cuenta más la forma que el fondo (y, aún así, sus fondos suelen ser muy interesantes), que eligen cada palabra con sumo cuidado hasta formar una frase, un párrafo, una página que emocione.

   Afortunadamente para mi, estoy en el lado de los que aman la pluma de este señor. He leído todos sus libros, y todos ellos me han gustado. Este último no es una excepción.

   Sus lecturas son siempre ligeras pero intensas. Se leen muy rápido, pero dejan poso. Su escritura es ágil, no se detiene en descripciones que considera innecesarias (él mismo piensa que no hace falta describir una casa porque todos sabemos cómo es una casa), así que sus novelas son básicamente sentimientos. Y es muy difícil hablar de sentimientos como lo hace él que, no sé cómo lo consigue, pero suelta siempre unas perlas de infinita sabiduría que deberíamos seguir a pies juntillas.

   Esta última novela me ha parecido más extensa, más elaborada que las anteriores. Como siempre, casi ninguno de sus personajes tiene nombre, otra seña de identidad para el escritor catalán. El protagonista de esta historia vuelve al que fue su hogar, a cuidar de su padre por una promesa que le hizo a su madre y poco a poco vamos conociendo su historia. La de él, la de su padre, la de su madre y la de otros tantos que les rodean. Una historia compleja, oscura y hermosa a la vez. Una historia que emociona y que, aunque no tiene ese factor sorpresa presente en sus otras novelas (o no tanto) engancha.

   Me parece un libro muy recomendable. Habla de las relaciones humanas, ya sean de la familia, amigos, amantes… Y nunca está de más que nos recuerden un poquito algunas cosas. Digo esto pero en ningún momento el autor se dedica a aleccionarnos, sino que sus reflexiones nos invitan a plantearnos algunas cosas de nuestras vidas.

   Si le tengo que sacar la nota negativa diré que Albert Espinosa ha abusado un poco del uso de los puntos suspensivos (y que lo diga yo…), pero después de un par de capítulos no se hace demasiado molesto.

   Pero, en general, es una lectura maravillosa. Un acierto seguro si te gustaron sus otros libros. 

miércoles, 14 de noviembre de 2012

El mundo amarillo, Albert Espinosa

Autor: Albert Espinosa
Editorial: DeBolsillo
Número de páginas: 168
Precio: 6,95 €


   Para variar, me salto la parte de la sinopsis, porque este libro no es una novela. 

   Compré este libro en la Feria del Libro del año pasado, en la que me llevé firmados tanto este como Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven. La verdad es que no me había parado a leer la sinopsis, y ni siquiera lo hice antes de abrirlo, así que ha sido toda una sorpresa lo que me he encontrado dentro. 


Porque, como digo, esto no es una novela. Albert Espinosa tuvo cáncer durante 10 años de su vida. 10 años que pasó entrando y saliendo de hospitales. 10 años en los que perdió una pierna, un pulmón y un trozo de hígado. 10 años en los que conoció a otros pelones como él y mucha gente que cambió su vida. Este libro va de eso, de las enseñanzas de aquella época, de lo mucho que aprendió Albert, y de su forma de ver el mundo. 

   Este es un libro autobiográfico, pero a la vez que nos enseña mucho. Nos enseña a luchar, a crear nuestros sueños, a aprender que toda pérdida es una ganancia (aún me cuesta creerme esta máxima, porque he tenido una pérdida muy difícil de superar este año), y que no hay que tener miedo a la muerte. 

   Es un libro que rebosa optimismo, vitalidad y positivismo. Un libro que nos enseñará el valor de los amarillos, esas personas especiales, esos ángeles que nos dan lecciones de vida y nos marcan para siempre. Un libro para leer y aprender, que deja un poso en lo más profundo. Un libro que llevar en el corazón. 


martes, 10 de julio de 2012

Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven, Albert Espinosa

Autor: Albert Espinosa
Editorial: Grijalbo
Número de páginas: 200
Precio: 15,90 €

Sinopsis: A Dani acaba de dejarle su novia y casi al mismo tiempo recibe una llamada para buscar a un niño que ha desaparecido. A él se le da bien encontrar niños, pero nunca acepta casos de niños menores de 11 años o que lleven desaparecidos menos de 3 días o más de 2 años. El niño por el que le llaman tiene 10 años y lleva dos días desaparecido y Dani no podrá evitar aceptar el caso. Cuando esa decisión le lleva a Capri, lugar mágico para él, empieza a repasar los momentos importantes de su vida, los que le han llevado a dónde está. 


   Este es un libro difícil. No porque sea complicado de leer, ni mucho menos, Albert Espinosa tiene una prosa muy sencilla y fluida. Lo difícil es conectar con el estilo del autor, porque es uno de esos escritores que, o conectas con su prosa, o no te gustará la novela. Recordad lo que me pasó con la Isla de Nam de Pilar Alberdi precisamente por eso. 

   Afortunadamente, a mí el estilo de Espinosa me enamora. Quizá si hubiese leído sus libros seguidos, me habría pasado como a otras personas, y me habría gustado el primero y aborrecido los demás, pero he decidido espaciarlos, precisamente para disfrutarlos y saborearlos. 

   Espinosa escribe de una forma directa, pero intensa. Habla de emociones, de sentimientos. El protagonista, Dani, habla de tú a tú con el lector, en un círculo intimista en el que te va desgranando su pasado, lo que le ha llevado a ser quién es. Lo hace de forma caótica, saltando de una época a otra, pero nunca hay lugar para la confusión. 

   La trama, la búsqueda del niño desaparecido, es secundaria, no es más que una excusa para hablarnos de amor, de pérdida, de encontrarse a uno mismo. Para que el personaje se sincere con el lector y el lector haga de confidente. 

   En definitiva, un libro arriesgado, que no gustará a todos, que no nos narra hechos si no  sentimientos, y que, si conectas con el estilo del autor, te llegará dentro. 

miércoles, 7 de julio de 2010

Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo

Autor: Albert Espinosa
Editorial: Grijalbo
Número de páginas: 203
Precio: 15,90 €

Sinopsis: La vida de Marcos cambia radicalmente cuando recibe la noticia de la muerte de su madre. Decide que quiere ponerse la inyección tan de moda para dejar de dormir. Pero antes de que lo haga pasan dos cosas: ve a una chica en una plaza y se queda embelesado, siente algo brutalmente especial por ella. Además, recibe una llamada de su jefe requiriendo su presencia en su trabajo, tiene que utilizar su don con un extraño. Así arranca la aventura de Marcos a través de una noche confusa, poética y mítica. Uno de esos días que deberían marcarse en fucsia en el calendario.


   Lectura breve, pero intensa. Reconozco que me he enamorado del libro desde la primera página, desde que el protagonista habla de sus problemas para dormir. Sentirme identificada ha ayudado mucho, pues yo tampoco puedo dormir en ningún lugar que no sea mi cama.

   En esta novela lo importante no es la trama, no es el destino, sino el camino a seguir, las palabras que se encadenan en frases para describirnos los sentimientos de su protagonista. Es una de esas novelas atípicas que tanto me gustan, ágil de leer y muy breve, pero una novela de este tipo no funciona si es muy larga.

   Sé que a mucha gente le ha dado la sensación de que la obra se quedaba un poco a medias. Para mí no. Tiene el final perfecto, el que debe tener. La leí en unas 3 horas, aunque no seguidas, y seguramente la relea al menos una vez más. Desde luego, esta novela se ha ganado mi afecto y el escritor, se ha ganado una fan. Sé que tiene una novela anterior a esta, en cuanto pueda me haré con ella. Y con las películas de su filmografía que aún no he visto (que son casi todas). 

   Me encantan los personajes. En pocas líneas están perfectamente definidos: la madre de Marcos, una mujer especial, coreógrafa y entregada al baile; el propio Marcos, un muchacho extraño al que le encanta dormir y nunca ha pensado en ponerse esa inyección hasta la muerte de su madre; el jefe de Marcos, un policía con un corazón de oro...

   Me ha hecho gracia que se mencione la ciudad en la que vivo (Torrejón), aunque no sea precisamente por algo positivo.

   Además, hay unas cuantas frases, quizá demasiadas, que me han encantado del libro. Transcribo algunas, porque si me pusiera a copiar todas, terminaría poniendo aquí el libro completo, y para eso... mejor leerlo.

Algún día, el mundo será de los impacientes.
Rompí a llorar. Me encanta esa expresión. No se dice rompí a comer o rompí a caminar. Rompes a llorar o a reír. Creo que vale la pena hacerse añicos por esos sentimientos.

Mucha gente cree que jamás viajaremos al futuro, pero yo creo que lo hacemos cada noche. Duermes, y cuando despiertas han pasado cosas increíbles.
Los susurros son tan potentes que deberían prohibirse en la cama.

   Gracias, Albert Espinosa, porque a pesar de no tener tu firma en este libro (por un fallo todavía no sé de quién en la Feria del Libro) has escrito una novela que me ha hecho creer que el ser humano puede ser bueno, y en estos tiempos tengo serias dudas al respecto.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...