Este libro me lo regaló mi hermana (la Mamá en apuros), allá por 2011, y no ha sido hasta el 26 de diciembre de este año pasado que he decidido empezarlo. Tengo la manía de no llevarme el kindle cuando viajo, especialmente si es en avión, así que antes de aventurarme en el frío londinense, eché un vistazo a mis estanterías y rescaté de la balda de abajo este libro. Lo empecé entonces y lo acabo hoy, alternándolo con varias lecturas más, pero considerando cómo está siendo últimamente mi ritmo lector, no está nada mal.
Ignatius Perrish se despierta un día con una resaca descomunal, sin recordar más que un par de flashes de la noche anterior. Se mira al espejo y el dolor no es lo único que hay en su cabeza: le han salido cuernos. Unos cuernos retorcidos, en ambas sienes, que provocan que todo aquél que se cruza con él le cuente sus más turbios secretos.
Poco más quiero contar del argumento de esta novela, porque me parece interesante descubrirlo al ir pasando sus páginas. Es una novela que me ha gustado bastante, con un inicio muy prometedor, cierta flojera hacia la mitad y un final que, si bien no es perfecto, me ha parecido bastante decente. Algunas cosas eran previsibles, pero el conjunto ha sido estupendo.
Me ha gustado esta forma de intercalar hechos importantes para la trama en forma de enormes flashbacks, separándolo de la trama principal. Me han encantado los personajes, especialmente Lee. Me parece con creces el personaje más interesante del libro y el que provoca sentimientos más fuertes.
Quizá no va a ser mi mejor lectura de 2015 pero desde luego ha sido una gran forma de empezar el año.
A pesar de tener mucho más tiempo libre, sigo bastante apática con el tema de reseñar y no me apetece demasiado hacer reseñas en el blog, pero sí compartir mis lecturas con vosotros. Así que voy a hablar un poco de lo que he leído este mes de septiembre que, comparado con el resto del año es un montón. Voy a dividir las lecturas en varias entradas porque aunque hablo muy por encima de las lecturas, como son un montón se van a hacer eternas.
Empecé el mes leyendo el primer tomo de American Vampire, un cómic de vampiros que tiene algunos números guionizados por Stephen King, pero en general, es muy bueno. Me he comprado todo lo que han publicado hasta la fecha, y poco a poco iré leyendo los siguientes tomos. Es una historia muy original, muy violenta eso sí, pero muy recomendable.
Lo siguiente que terminé (porque lo había empezado en julio o así) fue Choque de Reyes, segundo libro de la saga Canción de Hielo y Fuego. Personalmente me gustó más el primer libro, este segundo me ha gustado y me atrapa con la historia, siendo los personajes lo mejor de la novela PEEEEEROOOO considero que tiene mucha paja y eso hace que sea pesado en ocasiones. Tampoco ayuda que durante el mes de agosto, entre pitos y flautas (o entre viaje y viaje, más bien) haya leído poquísimo y a trompicones, pero después de terminarlo el cuerpo me pide un descanso de la saga y lecturas más cortas.
Después de terminar El curioso caso de Benjamin Button (del que os hablé aquí), me leí del tirón Mendel el de los libros. ¡Qué novelita tan deliciosa! Y es que todo lo que escribe Stefan Zweig es absolutamente recomendable. Aún no me he leído un libro suyo que no me haya gustado. Este libro en concreto es un canto de amor a los libros y, claro, eso unido a la prosa pulcra y elegante de Zweig, hace imposible que no guste.
Ya para terminar voy a comentar brevemente otra de mis lecturas: Hijos de los 80, lo último que ha sacado en castellano Aleix Saló (podéis ver otras reseñas suyas aquí). Digo en castellano porque ya lo sacó en catalán hace años y se podría considerar precuela a Españistán. Habla de la situación que vivimos los jóvenes que nacimos en los 80 a principios del siglo XXI, siendo la generación mejor preparada académicamente y la que peores trabajos encontraba... y por qué se llegó a esa situación. Como todo lo de Saló, recomendable, aunque su mejor trabajo me sigue pareciendo Españistán.
Y eso es todo por ahora, ¿habéis leído alguno de estos libros? ¿Qué os pareció?
Soy muy fan de Sophie Kinsella y su serie Loca por las compras, a pesar de lo cual nunca antes había leído una novela autoconclusiva suya, así que cogí Tengo tu número con muchas, muchas, muchas ganas. Y las expectativas se han cumplido.
Poppy está a punto de casarse, pero le acaba de pasar algo terrible: ¡ha perdido su anillo de compromiso! Una joya de la familia de su prometido, ella no sabe qué hacer. Por si eso fuera poco, en mitad de la crisis, le roban el teléfono. Sin embargo, para suerte de Poppy, encuentra un teléfono tirado en una papelera, que decidirá quedarse provisionalmente...
No quiero decir mucho del argumento porque es muy bonito ir descubriendo lo que va pasando poco a poco. Este libro no sabía ni de qué iba, así que ha sido genial conocer a Poppy y los líos en los que se mete, que no son pocos. Poppy es muy diferente de la otra protagonista de novelas de Sophie Kinsella: Becky, y eso me ha gustado. No tenemos una historia diferente con personajes que podrían ser intercambiables: no. Tenemos una protagonista joven, independiente, que está a punto de casarse, con sus complejillos y problemas, pero con mucho valor y arrojo. Me ha encantado Poppy, parece que no se detiene ante nada, aunque tenga que acosar a los empleados del hotel donde perdió el anillo para encontrarlo.
La narración es la típica de este género: primera persona del presente, es Poppy la que nos va contando lo que le va ocurriendo, y tiene momentos en los que llegas a sentir vergüenza ajena de ella... pero en el fondo sabes que tú has hecho cosas igual (o más) de ridículas en algún momento. ¿Quién no ha querido en algún momento que se le tragara la tierra? Por eso me encanta Poppy, me parece muy real.
Los otros personajes son estupendos, en especial Sam. A lo largo del libro le vamos conociendo un poquito más, y descubriendo más de él. Me han encantado las compañeras de trabajo de Poppy, la organizadora de bodas que se agobia con cuatro cosas y es la propia Poppy quien organiza todo, los futuros suegros y sus excentricidades... Pero, la que brilla por excelencia es la protagonista.
El problema de estos libros es que son bastante predecibles, pero no deja de ser bonito ver cómo llegan a ese final que todos nos imaginamos.
En definitiva, una lectura perfecta ahora que ha llegado el calor, para evadirse, para disfrutar, y para cerrar el libro con muy buen rollo al terminar la lectura.
Albert Espinosa es uno de esos autores que, o te gusta su
estilo, o puedes ir olvidándote de leer algo suyo. De esos autores para los que
cuenta más la forma que el fondo (y, aún así, sus fondos suelen ser muy
interesantes), que eligen cada palabra con sumo cuidado hasta formar una frase,
un párrafo, una página que emocione.
Afortunadamente para mi, estoy en el lado de los que aman la
pluma de este señor. He leído todos sus libros, y todos ellos me han gustado.
Este último no es una excepción.
Sus lecturas son siempre ligeras pero intensas. Se leen muy
rápido, pero dejan poso. Su escritura es ágil, no se detiene en descripciones
que considera innecesarias (él mismo piensa que no hace falta describir una
casa porque todos sabemos cómo es una casa), así que sus novelas son
básicamente sentimientos. Y es muy difícil hablar de sentimientos como lo hace
él que, no sé cómo lo consigue, pero suelta siempre unas perlas de infinita
sabiduría que deberíamos seguir a pies juntillas.
Esta última novela me ha parecido más extensa, más elaborada
que las anteriores. Como siempre, casi ninguno de sus personajes tiene nombre,
otra seña de identidad para el escritor catalán. El protagonista de esta
historia vuelve al que fue su hogar, a cuidar de su padre por una promesa que
le hizo a su madre y poco a poco vamos conociendo su historia. La de él, la de
su padre, la de su madre y la de otros tantos que les rodean. Una historia
compleja, oscura y hermosa a la vez. Una historia que emociona y que, aunque no
tiene ese factor sorpresa presente en sus otras novelas (o no tanto) engancha.
Me parece un libro muy recomendable. Habla de las relaciones
humanas, ya sean de la familia, amigos, amantes… Y nunca está de más que nos
recuerden un poquito algunas cosas. Digo esto pero en ningún momento el autor
se dedica a aleccionarnos, sino que sus reflexiones nos invitan a plantearnos
algunas cosas de nuestras vidas.
Si le tengo que sacar la nota negativa diré que Albert
Espinosa ha abusado un poco del uso de los puntos suspensivos (y que lo diga
yo…), pero después de un par de capítulos no se hace demasiado molesto.
Pero, en general, es una lectura maravillosa. Un acierto
seguro si te gustaron sus otros libros.
Comencé este libro sin saber nada del argumento y sin ninguna expectativa, no quería llevarme un batacazo. Lo termino con la sensación de que es un libro de transición, una novela que, aunque bien escrita, con personajes estupendos y unos diálogos extraordinarios, resulta en cierta manera, anodina, que no formará parte de mis libros favoritos.
El argumento es sencillo y complejo a partes iguales. Sencillo porque trata de un concejo parroquial, el del pueblo de Pagford, que, tras la muerte de uno de sus concejales, debe llenar esa plaza. Complejo porque involucra muchos personajes, muchas familias y sus relaciones entre ellos. Antiguas rencillas, conflictos familiares, relaciones humanas imperfectas. Realmente el libro nos retrata el pequeño pueblo de Pagford, con sus cosas buenas y sus cosas malas, desde la muerte del concejal Barry Fairbrother, hasta poco después de las elecciones. Y, sin embargo, no es un libro que trate de política.
Debo decir ya que esta no es la clase de libros que suelo leer. Que, casi con total seguridad, puedo afirmar que de no haberlo escrito J.K. Rowling ni siquiera me habría acercado a él, y que, aunque lo ha escrito ella, es un libro que no marca un antes y un después en mi vida, ni me deja una huella especial.
Ha sido una lectura entretenida y muy dura en ocasiones, pero intrascendente en mi vida lectora.
Sin embargo, tiene muchísimos puntos positivos.
Primero, que esta mujer escribe extraordinariamente bien, razón por la cual quería leer más cosas suyas. Tiene una forma muy especial de narrar, haciendo que todo sea muy cercano y que no te cueste nada imaginarte ni el lugar ni los hechos.
Segundo, lo bien que se le da manejar muchísimos personajes. Y es que en esta novela es muy coral, muchas familias, relacionadas entre sí, y que Rowling es capaz de dar a cada personaje un toque único.
Tercero, que aunque no sea mi temática preferida, está muy bien llevado. Me ha resultado muy duro leer sobre muertes y entierros, pero en ningún momento he querido abandonar el libro. Realmente las páginas pasan casi sin que te des cuenta.
He comentado al principio de la reseña que tengo la sensación de que esta novela es de transición y quiero intentar explicar por qué. No tiene absolutamente nada que ver con Harry Potter, ni el tono, ni el enfoque (es una novela para adultos y no se corta nada ni en describir bullying, maltrato, drogadicción o sexo, pero también y, sobre todo, las relaciones matrimoniales entre adultos, muy complejas siempre), ni la temática. Pero, además de ser muy diferente de la saga que la hizo famosa, es una novela bastante sencilla, sin pretensiones, y la he terminado con la sensación de que hace un punto de inflexión entre lo que escribió antes y lo que quiere escribir en el futuro. Para que, cuando llegue el siguiente libro, ella no sea simplemente la autora de Harry Potter.
Pero esto es percepción mía, y puedo estar equivocada.
Y sobre la novela, ¿la recomiendo? Pues depende, si la temática de las relaciones interpersonales en un pueblo pequeño, la política local (reducida a un pequeño concejo parroquial) os atrae, os animo a ello, pero ya os aviso que no creo que cambie vuestras vidas (aunque pocos libros lo hacen).
Esta es una de esas lecturas que hay que afrontar sin saber apenas nada del argumento. Un muchacho despierta de una terrible pesadilla para descubrir que hay un monstruo en su ventana. Ha ido a verle para contarle 3 historias y después será el chico quien tendrá que narrarle al monstruo su verdadera historia, un terrible secreto con el que carga.
Es un libro que sorprende por todo lo que esconde. Un libro del que esperaba algo diferente, menos profundo y ha sido una grata sorpresa ver lo que contenía su interior.
Los dibujos son espectaculares: oscuros, siniestros... a juego con la historia que nos narran. Una historia muy intensa y dura, pero llevaba a cabo de una forma sorprendente y envidiable.
Es un libro que se lee del tirón, en un ratito, pero que deja huella. Para ser novela juvenil, me ha sorprendido por su crudeza y, a la vez, por la naturalidad con la que trata cierto tema. Quizá no tiene el final más imprevisible del mundo, pero esos diálogos entre los personajes, especialmente entre el monstruo y el chico, no tienen precio. Muy recomendable.
Y sin destripar argumento, poco más puedo decir.
Título original:A Monster Calls Autor: Patrick Ness Idea original:Siobhan Dowd Ilustraciones: Jim Kay Editorial: DeBolsillo Número de páginas:223
Leí este libro sin saber nada de él, ni siquiera de qué iba. Me llamaba la atención el título, sabía que a mucha gente le gustaba y me lancé a la piscina. Gran error. No sé cuántas veces me ha pasado esto de que me atraiga un título y la portada, y pegarme el batacazado al final.
Desde ya digo que este libro no me ha gustado nada y que la reseña va a ser de despelleje puro y duro. Que lo he terminado por cabezonería y quiero desahogarme.
Para empezar, el argumento. El único interés de este libro es puramente marujeo, culebroneo. A los personajes les van pasando cosas, casi todas malas y terribles, muchísimas infidelidades, mentiras, secretos... El tipo de cosas que sólo interesan por morbo.
Por otro lado, los personajes, que me han parecido, además de muy forzados y poco creíbles, histriónicos. Está Josephine, que se deja manipular por cualquiera, casi sin carácter. Su hija Hortense, una niña a la que le vendría más que bien que su madre le dijese NO en muchas ocasiones. Está Iris, la hermana de Josephine, niña mimada y consentida que se ha convertido en casi una mujer florero y acostumbrada a salirse siempre con la suya, no importa sobre quién tenga que pasar. Está la madre de Iris y Josephine, que es una vieja bruja. Podría seguir y de todos los personajes diría cosas negativas, pero además, de tan exagerados, es que no me los creo.
Y por otro lado, la narración, casi siempre en tercera persona del pasado, lo que está bien, pero intercalando monólogos interiores de los personajes que a veces cuesta seguir. En algunas partes es difícil situarse en el momento, en qué personaje es protagonista, ya que hay demasiados y la autora no es demasiado buena en eso de darles voz propia.
No pienso leer los otros dos libros, y es que me da exactamente igual lo que pase con los personajes, como si ponen una bomba y mueren todos, que casi que lo merecerían. Este libro ha sido un esfuerzo, se me ha hecho muy cuesta arriba, y para nada lo voy a recomendar. Luego que cada uno decida si quiere leerlo o no, que, como siempre, para gustos los colores. Tampoco voy a repetir con la autora, que ya con dos malas experiencias es suficiente (reseña de Yo primero).
Este libro es la tercera y última parte de la saga del Amor a través del tiempo (odio el título) de Kerstin Gier. La primera parte (reseña) me gustó bastante, pero la segunda (reseña) me resultó algo más floja.
Voy a intentar hablar en líneas generales para no destripar mucho, pero siendo la última parte de la saga, es inevitable que algo suelte, así que id con cuidado si no habéis leído los anteriores que puede haber
SPOILERS.
Afortunadamente, esta tercera parte remonta lo que cayó la segunda. Los viajeros en el tiempo Gwen y Gideon siguen con la misión de recoger la sangre de los demás y añadirla al cronógrafo, siguiendo las órdenes del Conde de Saint Germain.
Gwen se ha convertido poco a poco en una chica muy decidida, le va dando menos miedo todo lo que pasa e incluso se aventura a hacer algunas cosas un tanto peliagudas por su cuenta. Gideon será el personaje turbulento hasta el final. Cosa que me ha gustado, porque su forma de actuar no es nada previsible y, sin embargo, es uno de los personajes mejor construidos. La nota de humor la pone Xemerius, la gárgola que acompaña a Gwen desde el segundo libro, y que es genial.
El desenlace de la historia es totalmente precipitado, demasiado incluso, solucionando todo en apenas un par de capítulos. Creo que esta trilogía es bastante irregular en ese sentido, y que, incluso, se podría haber contado todo en un sólo libro, obviando algunos elementos muy superficiales. Sobre todo teniendo en cuenta que los 3 libros suceden en pocas semanas.
La narración, igual que en los anteriores, es en primera persona del pasado. Todo nos lo cuenta Gwen, pero a diferencia del primer libro, que no sabía apenas nada de toda esa logia de Los Vigilantes, va investigando por su cuenta y se hace más ameno al lector.
En definitiva, que me ha gustado y me parece muy recomendable, pero no es una saga, ni de lejos, perfecta. Pocas lo son, a fin de cuentas. Me ha hecho disfrutar mucho, y ha conseguido sorprenderme el final, lo que ya es bastante.
Nota aparte merecen las portadas. No sé si Montena lo hace deliberadamente, puesto que ahora ha ocurrido lo mismo con Juntos, pero cada libro de esta trilogía tiene una portada diferente. Finalmente, reeditaron los dos primeros, para que coincidiera con la de este tercero, pero creo que no podrían haber escogido una portada más horrible. Con lo preciosas que son las originales...
Título original:Smaragdgrün Número de páginas: 490 Editorial: Montena Precio: 14,95 €
Una reseña en el blog de Bookworm hizo que apuntara este libro a mi lista, y como afortunadamente lo tenían en mi biblioteca, lo he leído pronto.
Hacía mucho que no leía una novela epistolar, a pesar de ser un género que me fascina. Cuando se hace bien, queda algo tan maravilloso como este libro.
Es una historia sencilla y no demasiado profunda, a pesar de tratar un tema peliagudo. Guernsey es una isla del Canal de la Mancha que fue ocupada por los nazis durante la II Guerra Mundial. Quedaron aislados de Gran Bretaña y hasta que no acabó la guerra, no retomaron el contacto.
En medio de la ocupación, y por culpa directa de esta, nace la Sociedad Literaria y el Pastel de Piel de Patata de Guernsey, donde un grupo variopinto de isleños se juntan para hablar de literatura, y comer lo que pueden.
Todo esto lo vamos descubriendo mediante unas cartas cruzadas entre habitantes de la isla y Juliet Ashton, una escritora que forja amistad por correspondencia con los miembros de la Sociedad. Las cartas son todas a partir de 1946, ya finalizada la guerra y la ocupación alemana.
Además de cartas entre los isleños y Juliet, tenemos cartas de Juliet con sus editores y una amiga y poco a poco, nos van contando una historia. Lo que más me ha sorprendido es que cada carta, cada persona que la escribe, tiene un tono único e inconfundible, que en una novela epistolar creo que debería ser el objetivo.
Las cartas hablan de la guerra, del hambre que se pasó y del racionamiento, pero también de literatura y del amor a los libros. Una novela que, aunque quizá pase un poco desapercibida, engancha de mala manera y te encuentras pasando páginas y páginas, queriendo saber más de Guernsey, de Juliet, de Elizabeth McKenna y Kit, y de los miembros de la Sociedad Literaria.
Una novela muy bonita que se lee en un suspiro, que sabe aunar drama con humor sin caer (ni de lejos) en el mal gusto y que nos hará disfrutar muchísimo. Especialmente a los amantes de los libros.
En estos tiempos modernos que corren, donde parece que ya han quedado atrás los prejuicios y demás, ¿qué pasa si tu pareja te confiesa que es seropositva? Eso mismo le pasa a Frederik al poco de empezar con Cati, ella y su hijo, un pequeñín adorable, tienen VIH.
No debe ser nada fácil de asimilar, porque creo que sigue siendo un tema muy tabú, que se relaciona con gente muy enferma y ya no con drogadictos pero casi.
Frederik no lo tiene fácil para asimilarlo, pero lo hace, y acompaña a Cati en esa lucha intensa que es la enfermedad, tanto para ella, como para su hijo. Mucho miedo, muchas pastillas y mucho desconocimiento.
Es un cómic muy especial, muy intimista, que te envuelve con los confusos sentimientos de Frederik y ya no te suelta. Los dibujos son peculiares, exagerando algunos rasgos de los personajes y sin ser demasiado detallistas.
Una lectura que invita a la meditación, a pensar sobre temas que relegamos a un segundísimo plano. Una lectura para emocionarse. Si ya una relación es algo muy complicado, no digamos cuando tu pareja tiene un hijo de otra relación... y ambos seropositivos.
Hace tiempo que Stefan Zweig es sinónimo de una buena lectura, así que coger un libro suyo me da la seguridad de que voy a disfrutarlo. Tiene un estilo de escribir muy pulcro y elegante, pero nada rebuscado, adentrarte en sus páginas es viajar a otra época, donde los modales y las apariencias contaban mucho más que ahora. Aunque creo que algunas cosas nunca cambian.
En una pequeña pensión, un día se desata un escándalo. Una mujer casada y con dos hijos, respetable, se fuga con un joven que acaba de conocer. Este suceso desencadena que una anciana le cuente a nuestro narrador (uno de los huéspedes que asisten a semejante osadía) una aventura vivida 20 años antes, cuando, pretendiendo hacer una buena obra, terminó siendo herida y vilipendiada.
En apenas 100 páginas, Zweig consigue crear dos historias cargadas de pasión: la de la mujer que se ha fugado, con la reacción del marido que se queda; y los recuerdos de la anciana, que aunque sólo ocurren en 24 horas, no se queda corta.
El qué dirán, las habladurías, la imagen que los demás tienen de nosotros, es muy importante incluso ahora, pero hace no tanto tiempo, lo era prácticamente todo. Una palabra mal dicha en el momento correcto, y ya cargarás con el sambenito de lo que sea que quieran los demás.
Esta novela hace reflexionar mucho en ese punto, en cómo acciones aisladas y minoritarias pueden destruir una vida impecable.
Lo edita Acantilado, y es una lectura que no os podéis perder. Por no hablar del autor, que cuanto más lo leo, más me gusta.
Título original:The Hobbit Autor: J.R.R. Tolkien Editorial: Planeta de Agostini /Minotauro Colección: Biblioteca Tolkien Número de páginas: 360 Precio[de la edición de Minotauro]: 20,95 €
Sinopsis: En un agujero en el suelo vive el hobbit Bilbo Bolsón. Su vida es tranquila y sin ningún tipo de aventura (impensable para un mediano) hasta que el mago Gandalf se cruza en su camino y Bilbo se ve metido en la búsqueda de un tesoro, acompañando a 13 enanos como su saqueador.
Hace ya 10 años que leí por primera vez El Hobbit, y gracias a la película, me apetecía volver a disfrutar de esta historia, de la que no recordaba nada. Hace 10 años también que leí El señor de los anillos y El Silmarilion, pero esos aún no me apetece releerlos. Lo haré, seguro, porque me encanta esa Tierra Media creada por Tolkien, pero todo a su tiempo.
Empecé este libro con la idea de terminarlo antes de la película, pero al final, por unas cosas u otras, he ido leyendo tan despacio, que me ha llevado varias semanas acabarlo. Más que despacio, es que había días que ni lo tocaba. Creo que me ha pillado en un momento un poco malo, pero aún así he disfrutado muchísimo de la lectura.
Tolkien tiene una manera de narrar muy peculiar, muy al contrario de lo que se hace ahora, que es un estilo más cinematográfico. En El Hobbit nos encontramos a veces con personajes que relatan hechos que les han pasado en un momento determinado de la historia, se vuelve sobre sus pasos, e, incluso, en un párrafo soluciona algo bastante importante, contándolo como de pasada.
El Hobbit es un no parar, desde casi el primer capítulo. A diferencia de El señor de los anillos que tarda mucho muchísimo más en arrancar, este libro es acción pura y dura, no dejan de pasar cosas y está narrado un poco atropelladamente. Aunque estoy convencida de que es intencional.
Bilbo es el protagonista por excelencia, al que todo le pasa, pero los enanos son unos grandes compañeros. Gandalf, por supuesto, brilla por su ausencia cuando más lo necesitan, pero siempre tiene una explicación para ello.
No quiero ahondar demasiado en la trama, pero creo que el ritmo que mantiene es bastante regular. Tiene momentos algo más tranquilos, pero en general es todo aventura, luchar contra peligros y conseguir salir de ellos.
No puedo terminar esta reseña sin hablar de la película, sobre todo porque antes de recordar el libro era bastante escéptica con lo de que se hicieran 3 películas de un libro, pero ahora no estoy tan segura de que sea sólo por recaudar más. En El Hobbit pasan muchísimas cosas, algunas, como ya he dicho, se cuentan en un párrafo, pero son muy importantes, y es precisamente algo de eso lo que han sabido aprovechar en la película. En cine el ritmo es diferente al de una novela, que puede permitirse más recursos en la narración, así que, de momento y habiendo refrescado la memoria, estoy muy contenta con la adaptación. Sólo hay un punto que no me gusta, pero en fin...
En definitiva, que si os gusta la fantasía, no podéis perderos esta historia, del padre de la literatura fantástica que conocemos, el grandioso J.R.R. Tolkien.
Título original: The BFG Autor: Roald Dahl Editorial: Alfaguara Número de páginas: 172 Precio: 8 €
Sinopsis: Una noche que no puede dormir, Sofía se levanta de la cama, aunque en su orfanato está terminantemente prohibido, y mirando por la ventana, descubre horrorizada a un enorme gigante caminando por la calle. El gigante también la ve, pero no sólo eso, sino que la secuestra, con ropa de cama incluida. Pero resulta ser un gigante bueno, y en su país, se hará muy amigo de Sofía.
Este libro fue lectura obligatoria en el colegio, hace ya unos 14 años. De los libros que me han mandado leer en el colegio e instituto, este es de los pocos que realmente disfruté, y releerlo ha sido muy divertido.
Lo malo es que me ha pillado en una semana en la que he estado muy despistada, no me concentraba, y en vez de leerlo en un día como debería haber sido, he tardado 3 ó 4, pero bueno, lo importante es que lo he disfrutado igualmente.
La amistad entre el GGB y Sofía se forja poco a poco, con conversaciones en las que él habla de una forma peculiar (nunca fue al colegio, y se hace un lío con las palabras) y ella intenta comprender. Sobre todo, les une el miedo a los otros gigantes, terribles moles de más de 18 metros, que dejan al GGB como un enanito.
De nuevo, me encuentro con elementos que me sorprenden en un libro infantil, aunque tampoco es para niños tan pequeños: gigantes devorando niños, dejando huesos como único resto... Un poco perturbador, ¿no?
Me ha gustado especialmente el tema de los sueños, que el GGB caza y les sopla a los niños para que tengan sueños bonitos. Todo lo relacionado con el mundo onírico me fascina, así que esa parte la he disfrutado mucho.
La narración es muy sencilla, en tercera persona del pasado, y los capítulos muy cortos, claro.
De nuevo, Roald Dahl nos regala una prosa cargada de fantasía e imaginación, con muchas aventuras, que harán las delicias tanto de niños como de adultos.
Título original: Saphirblau Autora: Kerstin Gier Editorial: Montena Número de páginas: 382 Saga: El amor más allá del tiempo #2 Precio: 14,20 €
PUEDE CONTENER SPOILERS DEL LIBRO ANTERIOR
Sinopsis [de anobii]: Gwen está hecha un lío… Gideon, su “compañero” de viajes en el tiempo la está volviendo completamente loca: tan pronto la besa apasionadamente como la ignora con desdén. Y es que nadie dijo que el amor a través del tiempo fuera una empresa fácil, ni mucho menos. Por suerte, Gwen tiene a su mejor amiga Leslie, a James, el fantasma del instituto, y a Xemenius, una gárgola bastante irreverente, para que le echen una mano en sus altibajos amorosos. Ah, y en lo de comportarse como la ahijada de un marqués o un duque del siglo XVIII… Porque desde que se ha convertido en la última viajera en el tiempo parece que estos son sus planes: asistir a una soirée en el año 1782, salvar el mundo y, sobre todo, no dar el cante. Así que ahora su vida consiste en aprender a bailar el minué (que no es nada sencillo) mientras decide lo que siente por el chico de sus sueños (que tampoco lo es).
Esta segunda parte sigue bastante la línea del libro anterior pero con bastante más acción. No es que sea trepidante, pero no paran de ocurrir cosas, sobre todo a nivel investigación y vamos descubriendo, junto con Gwen, algo más de esa extraña logia y los planes para con ella y el cronógrafo.
Sigue narrado en primera persona del pasado, excepto el prólogo y el epílogo, que están en tercera persona. En esta segunda entrega, la protagonista va descubriendo más cosillas y como ya está algo menos atolondrada con el tema de viajar en el tiempo, se va soltando más.
Me gusta mucho el tándem que forman Gwen y Gideon, que no se sabe muy bien por dónde van los tiros con ese muchacho y lo complejo de su relación. Aunque el mejor personaje, con diferencia, es Xemerius, no sólo porque da el toque de humor justo, sino por sus valiosísimas aportaciones para que avance la trama.
Aunque me ha gustado, debo decir que habiendo leído este segundo libro, creo que todo lo que pasa aquí podría haberse incluido en el primero, eliminando de ambos bastante paja. No sé si tendré la misma sensación con el tercero, pero sobre todo se debe a lo lento que avanza todo y que la continuidad es muy cercana: el segundo empieza justo donde lo dejamos en el primero.
En definitiva, si has leído Rubí (reseña aquí) y te gustó, tienes que leer Zafiro. Así, sin más. Me ha quedado una reseña un poco escasa, pero no sé qué más decir sin repetir elementos de la reseña del primer libro.
Título original: James and the Giant Peach Autor: Roald Dahl Editorial: Alfaguara Número de páginas: 178 Precio: 8 €
Sinopsis: La vida de James no puede ser más triste. Pierde a
sus padres en un trágico accidente y por si eso fuera poco, su custodia es
puesta en manos de sus dos horribles tías, que le obligan a limpiar y cuidar la
casa y no le dejan ni descansar ni jugar con otros niños. Un día, James se
encuentra con un extraño individuo que le da una bolsa con un contenido que
cambiará su vida. Pero por culpa de un tropiezo, su vida cambia de una forma
totalmente diferente, y termina viajando dentro de un melocotón gigante en
compañía de un saltamontes, un ciempiés, una araña, una mariquita, un gusano,
un gusano de seda y un gusano de luz. Todos ellos a tamaño humano.
Este libro lo leí hace muchísimos años pero no lo recordaba
y ha sido una maravilla volver a disfrutarlo. Me llama la atención que, a pesar
de ser un libro para niños (a partir de 12 años) tiene unos puntos un tanto
siniestros, como la muerte de los padres de James, o el destino de las tías.
Es una narración sencilla, en tercera persona del pasado, y
vamos viajando con James a bordo de ese gigantesco melocotón. Honestamente, me
cuesta imaginarme algo así de tremendo, un melocotón del tamaño de una casa…
Tiene unos puntos de humor brillantes y desternillantes, que
seguro que para los más pequeños son aún mejores. Y los nubícolas me han
encantado.
En definitiva, que si no has leído a Roald Dahl, no deberías
esperar más, y James y el melocotón gigante es un gran libro para ponerle
remedio.
Título original:Charlie and the Great Glass Elevator
Autor: Roald Dahl
Editorial: Alfaguara
Número de páginas: 163
Precio: 8 €
Sinopsis: Después de lo que ocurrió en Charlie y la Fábrica
de Chocolate, Willy Wonka recoge a la familia de Charlie en su gran ascensor de
cristal, para llevarlos a la fábrica. Lo que nadie puede imaginar es que, con
Willy Wonka, un trayecto aparentemente sencillo como ese, puede terminar siendo
una aventura espacial.
Hace años leí Charlie y la Fábrica de Chocolate, libro que
disfruté muchísimo y cuya adaptación al cine me gustó bastante. No sé por qué,
nunca me había planteado leer la continuación, pero el reto de Trotalibros me
ha animado a ello. Sobre todo, porque era el único libro que tenían en la
biblioteca que no hubiese leído ya.
La escritura de Dahl rebosa imaginación y humor por todas
partes. Son libros para niños, pero alguna nota mordaz hay en sus palabras, que
un adulto no pasa por alto. Partiendo de la base de que este hombre me parece
un genio, Charlie y el gran ascensor de cristal me resulta el más flojo de los
libros suyos que he leído hasta ahora. Es entretenido, ameno, divertido,
absurdo en ocasiones. Pero le falta la chispa de Charlie y la Fábrica de
Chocolate. O, tal vez, es que el primero era tan bueno, que resultaba imposible
estar a la altura.
En definitiva, me ha gustado, pero no es el libro que
recomendaría para empezar con este autor. Primero porque es una segunda parte,
y aunque es relativamente independiente, lo interesante es conocer a los
personajes que aparecen. Pero, sobre todo, por lo flojo que es.
Quiero aclarar que me ha gustado, no vaya a ser que alguien
se confunda y piense que esta es una reseña negativa.
Título original:Someday This Pain Will Be Useful To You Autor: Peter Cameron Editorial: Libros del Asteroide Número de páginas:246 Precio: 18 €
Sinopsis [de anobii]: James Sveck, el narrador de esta novela, es un adolescente inteligente y precoz, ha terminado el colegio y durante el verano trabaja en la galería de arte que su madre tiene en Manhattan y en la que casi nunca entra a nadie. Pese a haber sido admitido en la prestigiosa Universidad de Brown no está seguro de querer ir; lo que de verdad le gustaría es comprarse una casa en el campo y pasarse el día leyendo, sin ser molestado; detesta relacionarse con gente de su edad, a la que evita y con la que piensa que no tiene nada en común.
Esta es una de las novelas que he recibido de Price Minister. Realmente es la que pedí de regalo por apuntar a un amigo, pero como la oficial tiene más de 600 páginas y se retrasó tantísimo el envió, decidí cambiarlas, y menos mal, porque si no, no habría tenido la reseña a tiempo.
Esta novela engancha. No es la primera vez que me quedo gratamente sorprendida con la narración de un libro editado por Asteroide, pero me sigo maravillando con la calidad de sus obras. Hasta ahora, no he tenido ninguna decepción, aunque también es verdad que no me atrae absolutamente todo lo que publican.
De Algún día este dolor te será útil me atrajeron las reseñas positivas y la trama que me recordaba un poco a El guardián entre el centeno, de J.D. Salinger. Holden, al igual que James, era un adolescente perdido, pero más allá no llega el parecido, puesto que Peter Cameron ha sabido enfocar la novela de una forma diferente y que el recuerdo sea simplemente en dos protagonistas perdidos en un mundo que no entienden.
Se lee en un suspiro, porque es imposible parar de leer. Es breve, intensa, con las descripciones justas y sin una palabra de más, ni de menos. La medida justa de párrafos y páginas para atraernos a una historia sobre la búsqueda personal del protagonista, sin llegar a cansarnos.
Está narrada en primera persona del pasado por el propio James, por lo que asistimos a sus reflexiones, que son tremendamente interesantes. Lo mejor de la novela, junto con los brillantes diálogos que tiene con la psiquiatra y con Nanette. Lo curioso de esta narración es que no es lineal, sino que cada capítulo corresponde a una fecha y no siempre es correlativa. Al principio va saltando de adelante a atrás, sólo unos meses, y ya al final, nos cuenta cronológicamente lo que va sucediendo.
Los personajes son magistrales, tridimensionales, que consiguen emocionar al lector, para bien en algunos casos, y para mal en la mayoría. La gente real suele tener más defectos que virtudes, sobre todo si lo que tienes es desde el punto de vista de un adolescente apático y triste. James, el protagonista, es un personaje muy complejo. Aparentemente lo tiene todo, pero no consigue ser feliz, ni encajar. No le gusta la gente, especialmente la de su edad, así que la idea de empezar la universidad le repele.
Quizá lo que menos me ha gustado sea el abrupto final, pero reconozco que en una obra de estas características, es difícil decidir cómo se termina.
En definitiva, es una novela que me ha gustado muchísimo, ha conseguido emocionarme y mantenerme pegada a sus páginas. No sé si será la novela del año, pero en mi lista de lecturas está entre los puestos más altos.
Título original:11/22/63 Autor: Stephen King Editorial: Plaza y Janés Número de páginas: 859 Precio: 26 €
Sinopsis: Un extraño pasaje temporal que conecta 2011 con 1958 le brindará la ocasión a Jake Epping de viajar al pasado y cambiarlo. Detener el asesinato de Kennedy y lograr así un mundo mejor es su objetivo final, pero hasta la fatídica fecha de 22 de Noviembre de 1963 tienen que pasar ni más ni menos que 5 años. El pasado es obstinado y no quiere ser cambiado.
Bajo esa premisa salió a la venta hace ya muchos meses la última novela de ciencia-ficción de Stephen King. Los que me conocéis, poco o mucho, sabéis que soy una gran fan del Maestro del Terror, que hasta me dediqué a clasificar sus obras y hacer un índice. Pero cuando salió anunciada esta novela no me atraía en absoluto, y después de leerla puedo decir, sin lugar a dudas, que ha sido una gran decepción. Tan grande como su volumen de páginas.
He tardado casi un mes en leerla. En parte porque no me apetecía nada coger el libro, que ya de por sí sólo leía en casa, y en parte porque avanza muy despacio. Una narración en primera persona, contada por el propio Jake, no favorece nada al ritmo, aunque al menos acertó con el tiempo verbal: el pasado.
El argumento podría estar muy bien, pero una vez que lo estás leyendo, es una vulgar excusa para contarnos qué bien se vivía a finales de los '50 y principios de los '60, qué buena e ingenua era la gente entonces, qué bien se comía, qué bien sabía todo... Tengo la sensación de que Stephen King ha tenido un arrebato de morriña de aquella época y es lo que ha desatado esta novela. Y el problema es que ahora le publican absolutamente todo, sensación que ya tuve con Blaze, una novela escrita justo después de Carrie, que pasó más de 30 años en un cajón y ahí podría haberse quedado.
No es que la novela esté mal, ni los personajes mal construidos, al contrario, tenemos aquí todo lo bueno de King: grandes personajes, excelentes descripciones, situaciones límite... El problema es que tiene todo esto de forma exagerada... Hay demasiadas descripciones, demasiadas páginas de más. La mayor parte del libro son esos años intermedios que pasa esperando que llegue el momento oportuno para detener el asesinato de Kennedy... Su día a día. Y termina siendo agotador.
Si fuera sólo esto... Pero no. Hacia el final, cuando llega el clímax, todo se desarrolla en las últimas 150 páginas. ¿En serio? ¿En serio he pasado 700 páginas de paja para que me lo resuelvas todo deprisa y corriendo? ¿Para que me pases un montón de meses en un par de páginas? No, eso descompensa la novela... y no un poquito, una barbaridad.
Además, tengo la sensación de que la ha escrito pensando en la película, describiendo hasta el más mínimo detalle... Y a veces hay que dejar algo a la imaginación del lector.
Lo que más me cabrea (porque cuando se trata de mi escritor favorito, tengo derecho a cabrearme ante semejante decepción) es que había una idea magnífica que se ha quedado en aire y poco más. Sin entrar en spoilers, hablo de Míster Tarjeta Amarilla.
En definitiva, que no seré yo quien recomiende esta novela, que probablemente habría sido mucho mejor con 300 páginas menos. Si os queréis adentrar en sus páginas tampoco os lo impediré, pero bajad el listón, para no decepcionaros.
Autor: Pedro Escudero Zumel Editorial: 23 escalones Número de páginas: 101 Precio: --
Sinopsis: Compuesto por 87 cuentitos de humor negro, algunos de apenas un par de líneas, y otros de un par de páginas, todos tienen un elemento común: ese retorcido humor.
Es muy difícil hacer una reseña de un libro de relatos, pero cuando se trata de microcuentos, es prácticamente imposible.
Gané este libro en una rifa en un Tiramisú entre Libros que hubo en Fnac y al que acudí por la presentación de La hora del mar, de Carlos Sisí (de la que no hice crónica, por cierto). De los libros que quedaban, ninguno me llamaba especialmente la atención, y un muchacho que había allí me dijo que cogiese éste, que estaba muy bien. No tengo ni idea de quién era, igual era amiguete del autor, o el propio autor.
El caso es que con lo breve que es el libro, he ido postergando su lectura, hasta esta semana, que me quería llevar algo breve para el metro. Y tan breve, que me lo terminé en el viaje de ida y a la vuelta no tenía nada que leer.
Es una lectura rara, totalmente diferente. Cada cuento es independiente, y los hay realmente brillantes, que me hicieron soltar la carcajada; y otros absolutamente perturbadores, lo cual también está dentro de la intencionalidad de la obra. Sorprende por la genialidad, por los tintes de crítica social en algunos cuentos y por lo crudo que es. Y eso me ha encantado.
La capacidad de síntesis del autor es admirable. Ya es difícil escribir un relato efectivo, mucho más conseguir que dos frases lo sean. Y Zumel lo consigue.
La pega que le pongo es su brevedad, que es un punto a favor respecto a la obra en sí, que no funcionaría si fuese más extensa; pero en contra si tenemos en cuenta el precio por el que rondan los libros. No he conseguido encontrar por ningún sitio el precio, así que es un cálculo a ojo, me imagino que rondará los 10 euros.
Si os gusta el humor negro y no tenéis miedo de algo diferente, os recomiendo este libro.
Título original:Rubinrot. Liebe geht jurch alle Zeiten Autora: Kerstin Gier Editorial: Montena Número de páginas: 358 Saga: El amor más allá del tiempo #1 Precio: 14,20 €
Sinopsis [de anobii]: En casa de Gwendolyn Sheperd nada ni nadie es del todo normal, empezando por su excéntrica (¡y cotilla!) tía abuela Maddy, que tiene extrañas visiones, pasando por Lucy, que se escapó de casa hace 17 años sin dejar rastro alguno... Y para acabar, también está Charlotte, su encantadora y (rabiosamente) perfecta prima, quien, según parece, ha heredado un extraño gen familiar que le permitirá viajar en el tiempo. Pero un increíble secreto está a punto de salir a la luz: la portadora del misterioso gen para viajar a través del tiempo no es Charlotte, ¡sino la propia Gwen!
Por fin me he leído el primer volumen de esta trilogía que tanto dio que hablar por el mareo con las portadas. Debo decir que me gustaba mucho esta primera portada, pero entiendo que la saga necesitaba uniformidad.
Reconozco que reseñas no había leído casi ninguna, pero el libro me llamaba la atención. Fantasía juvenil, ¡y viajes en el tiempo! Cómo no sentirme irremediablemente atraída.
Es la primera entrega de una trilogías y como tal, es meramente introductorio. Demasiado introductorio, para mi gusto, que prefiero que los libros iniciales de sagas tengan algo más de acción. Aquí, casi todo el libro es presentación de personajes, de escenarios, y ponernos en situación con la trama.
Está redactado en primera persona del pasado, por lo que es la propia Gwen la que nos cuenta todo y sólo tenemos su visión (partidista, cómo no) de lo que ocurre. Lo bueno de esto es que justifica la cantidad inmensa de incógnitas que se proponen aquí, y da pie a que, como la protagonista, nos sintamos un poco perdidos.
Los personajes son, a mi juicio, lo mejor del libro. Gwen es una adolescente bastante normal hasta que descubre que es ella y no su prima la que puede viajar en el tiempo. Su mejor amiga, Leslie, sabe todas las cosas raras que ocurren en la familia de Gwen y le ayuda a investigar. Es más, sin Leslie, la protagonista estaría bastante más perdida. La tía Glenda es un personaje secundario que me ha parecido tremendo, muy real. Me ha costado muy poquito extrapolarla al mundo real.
Charlotte apenas sale y apenas habla, aunque a mí me ha parecido la típica chica que vive a expensas de lo que su madre quiere que haga. Es sólo una impresión, y no me baso realmente en nada.
Gideon de Villiers, el otro viajero en el tiempo (y protagonista, junto con Gwen, de este "amor más allá del tiempo", supongo) es un personaje bastante sosete. El típico guapito, que ignora a la protagonista por uno u otro motivo hasta que decide cambiar. Espero que le den algún giro a este personaje, porque es un arquetipo muy manido.
Y el resto... Algunos muy interesantes, otros tan sólo anecdóticos, pero en general, bastante creíbles todos.
La trama, como ya he dicho, es casi inexistente. Hasta el final, no hay algo de acción y sucede ya en las últimas páginas, con un final considerablemente abierto. No es para nada un libro autoconclusivo.
En definitiva, me ha gustado, pero podría haber estado mejor. Creí que engancharía más, y aunque se lee bien, no me dejaba con las ganas de seguir leyendo hora tras hora. Espero que la segunda parte me entusiasme un poquito más.
Como curiosidad, han rodado ya la película, os dejo el tráiler (en alemán):