Dibujo: Dave McKean
Editorial: Planeta DeAgostini
Extensión: 288 páginas (la mitad son extras)
Precio: 25 euros (edición Absolute)
Sinopsis: Ha habido un motín en el sanatorio Arkham, el psiquiátrico para presos peligrosos, donde están todos los enemigos de Batman. Los internos se han hecho con el control y, amenazando con matar a los rehenes, exigen que el propio Batman entre en Arkham. Pero... ¿qué ocurrirá cuando el Caballero Oscuro entre en el psiquiátrico? ¿Se sentirá como en casa entre sus paredes?
Una historia absolutamente perturbadora. Batman no es el héroe más cuerdo precisamente del universo DC, peca por su paranoia y está siempre al borde de la locura. Guarda armas para defenderse de absolutamente el resto de superhéroes de ese universo, por si acaso. Sus recelos llegan hasta tal punto que tiene un anillo de cryptonita por si tuviera que mantener a raya a Superman. Sabiendo esto, conociendo un poco la historia del personaje (nada que ver con los héroes musculados y ligones de las películas), da un poco de repelús verle atravesar las puertas del sanatorio Arkham para hablar cara a cara con el Joker.
Es una historia onírica, pesadillesca, donde las viñetas están cargadas de simbolismos y el dibujo, apenas un boceto en ocasiones, provoca que el lector se sienta realmente incómodo. Arkham tiene una historia peculiar, ya incluso antes de convertirse en sanatorio y la conocemos en estas páginas.
![]() |
| El Joker, dibujado por McKean |
El enfrentamiento de Batman contra todos los villanos que él ayudó a encerrar es absolutamente genial. Un juego del escondite perturbador, dentro de los muros de un edificio que parece tener vida propia y que, en caso de tenerla, también está loco.
No es un cómic apto para todos los públicos, y no me refiero sólo al límite (evidente) de edad. No es una novela gráfica que vaya a gustar a lectores poco aficionados a este arte (¿el noveno?). Es dura, con un dibujo extraño, Batman es apenas un borrón, con infinidad de detalles repulsivos... Es una obra maestra de lo onírico, de los dobles sentidos y de los simbolismos. Terrorífica, al adentrarse en las mentes de los más locos entre los locos.
En definitiva, me ha gustado mucho. Es asombrosamente buena, pero no es bonita. Nada más lejos. Si te gusta leer cómics y, además, no te importa pasar un poco de miedo, desde luego te la recomendaría sin dudar. Si no es tu caso, mejor que ni te acerques.


