Autor: Stieg Larsson
Editorial: Destino
Número de páginas: 854
Precio: 22,5 €
Sinopsis: Tercer y último volumen de la trilogía Millennium, este capítulo final cierra todas las tramas abiertas en el segundo con respecto a Lisbeth Salander. Además, Erika Berger, redactora jefe de Millennium, deja su puesto para dirigir un prestigioso periódico, pero al poco comienzan sus problemas, tanto por estrés como por el acoso anónimo de alguien que se ha obsesionado con ella.
Antes de empezar con la crítica, quería aclarar que no me apetecía ser más precisa en la reseña para evitar posibles spoilers. El final del segundo libro, como ya comenté en su momento, es un final abierto, y no quería estropear el misterio a quienes aún no hayan leído esta tercera parte.
En general, esta trilogía (que debería haber sido una pentalogía) me ha parecido bastante buena. Es algo densa, con muchos nombres suecos imposibles de recordar, y con muchísimos datos técnicos de diversa índole, desde informática, hasta temas políticos o policíacos. Aún así, es una lectura muy ágil, que engancha con bastante facilidad y cuya trama avanza a un ritmo aceptable.
Especialmente me ha gustado la evolución y caracterización de los personajes, que no son estancos ni planos, sino que, al vivir determinadas situaciones (estrés, traumas, incluso cosas positivas), su visión del mundo cambia, al igual que ocurriría en el mundo real. Hay quien dice, o al menos eso he leído por ahí, que los personajes están muy estereotipados, que los malos son muy malos y los buenos, muy buenos. No lo creo así. Tenemos malos de todo tipo: mafia, policías corruptos, fiscales que se creen mentiras, etc. Y lo mismo pasa con los buenos, que tienen sus conflictos de intereses y, en muchos casos, dudan entre dos elecciones.
Respecto al desarrollo de la trama, como siempre, Larsson nos abruma con infinidad de detalles que creemos sin importancia, hasta que al final hace que todo encaje y cobre sentido. Quizá me ha sobrado un poco una parte del epílogo, pero aún así, la novela me ha parecido muy bien.
No sabría decir qué parte de la trilogía me ha gustado más. La primera se me hizo pesada, como ya escribí cuando la finalicé, y la segunda y tercera me parecen más bien una misma novela partida en dos. Para mí, la calidad se mantiene bastante estable, el autor es fiel a su mismo estilo y el aumento de páginas de las dos últimas partes se debe a la complicación en la trama, algo más sencilla en la primera entrega.
Me parece una verdadera lástima que no vayamos a leer más obras de Larsson, con el que he empatizado bastante a través de sus líneas, al denunciar y luchar activamente contra el maltrato y las injusticias hacia las mujeres.
Ahora me queda ver las películas, las originales, pues ya se está hablando de una adaptación americana. Os dejo el tráiler de la tercera película, como hice en las otras dos.


