Autor: Christopher Moore
Editorial: La Factoría de Ideas
Número de páginas: 249
Precio: 9,95 €
Sinopsis: Se acerca la Navidad y en Pine Cove (California) las cosas no marchan del todo bien para todos. El pueblo es tranquilo, y no suelen pasar cosas interesantes, pero el pequeño Joshua Barker ha visto cómo mataban a Santa Claus y necesita urgentemente un milagro. Sin embargo, lo que no podía sospechar, es que alguien estuviese escuchando sus plegarias... Aunque no destaque por ser, precisamente, el más listo de los ángeles.
Leer a Christopher Moore es adentrarte en una historia cargada de humor negrísimo, personajes peculiares y tramas, dentro de lo que son, muy sencillas. Sin embargo, sabe llevar todo ello a cabo sin caer en el mal gusto. Al menos, a mi juicio, pero, claro, yo también tengo ese tipo de humor, así que igual no soy la más adecuada para juzgarlo.
Esta novela es entretenida y se lee en dos ratitos. Tiene algunos puntos divertidos, alguna puyita al Gobierno estadounidense (deduzco que al de Bush) y, sobre todo, con esos personajes tan excéntricos y peculiares que este escritor suele crear. Repasemos a algunos de los protagonistas:
- El alguacil Theo Crowe: ex fumador de marihuana y un poquito (bastante) despistado. Es buena gente hasta los huesos, y la gente lo sabe... aunque no por ello se lo toman demasiado en serio.
- Molly Michon, la Nena Guerrera de Allende la Frontera: ex actriz de cine, famosa por una serie de películas donde interpretaba a Kendra, una tenaz luchadora que enseñaba carne y mataba villanos. Está un poco chiflada, pero cuando se toma la medicación es perfectamente normal.
- Lena Márquez: la mejor amiga de Molly y otra chiflada como ella.
- Tucker Case: piloto de aviones de profesión y ligón vocacional. Destila chulería, y tiene como mascota un murciélago de la fruta, que lleva gafas de sol. No he podido evitar imaginarme a este personaje como a Lapidus, el piloto de Lost.
- Raziel: el ángel enviado a la tierra a conceder un milagro a un niño. Quizá deberían haber enviado a alguno con algo más de... inteligencia.
En general, los personajes de Pine Cove son muy extravagantes, pero también entrañables. Le doy un aprobado raspadito, me ha entretenido, pero es fácilmente olvidable. Me sigo quedando con Un trabajo muy sucio, hasta ahora, lo mejor que he leído de Moore.

