lunes, 15 de septiembre de 2014

Comer animales, Jonathan Safran Foer

   Leí este libro porque lo vi recomendado en una página de nutrición. Sí, sí, de nutrición. Me gusta ver opiniones de expertos del tema y no fiarme de lo que se ha dicho siempre. Así descubrí que, si bien el plátano contiene más calorías que una manzana, como pesa bastante menos, el aporte calórico va a ser similar. El caso es que quería leerlo porque quería saber cómo llegaba a los platos esa carne, cómo la procesaban y demás, que es de lo que trata este libro.
   No es una defensa del vegetarianismo ni del veganismo, aunque sí que es cierto, como el propio autor comenta, que si la gente supiera cómo ha llegado al mercado ese pollo, o ese cerdo, se plantearían no comer carne y la mayoría dejarían de hacerlo en el momento. No es un problema de si es ético o moral comer animales, sino del proceso mediante el cual se obtiene esa carne, que ha pasado de unas granjas tradicionales, con su granjero, los animales esparcidos por el campo y demás, a la producción en serie de kilos y kilos de carne, en granjas industriales. Se ha cosificado a los animales, de tal manera que parecen piezas en una cadena de montaje. 
   Me parece importante leer este libro, no para dejar de comer animales, sino para tratar de mejorar el sistema. El precio de la carne no ha subido como ha subido todo lo demás, es el más bajo de la historia, y la sociedad actual consume más carne que ninguna otra a lo largo de la historia. No es porque la necesitemos, realmente nuestras necesidades nutricionales son muy inferiores al consumo actual, pero supongo que tras dos guerras mundiales y períodos de racionamiento, una vez que se supera eso, se va al extremo opuesto. Es la única explicación que encuentro para esa “fiebre de la carne”.
   No quiero entrar en detalles de las cosas que hacen a los animales, pero sí diré algo: son los granjeros industriales (al menos en USA) los que eligen qué procedimientos están permitidos y cuáles no, de tal manera que si deciden que es una mejora para la productividad cortarles el pico a los pollos, se elimina de la lista de maltrato animal y ningún problema. Y lo hacen, que es lo peor.

   De verdad que os recomiendo leer este libro, para plantearos qué queréis llevaros a la boca. No hablo del sufrimiento de los animales, sino de la calidad de la comida. Es una lectura muy dura en muchas ocasiones, pero necesaria.  

7 comentarios:

Isi dijo...

Como veterinaria, tengo sentimientos encontrados con este tema. He estado en granjas de intensivo, en mataderos y todo eso. Sí, todo es muy sangriento y horrible, pero también es cierto que la gente tiene que comer.

Tampoco entiendo muy bien lo de ser vegetariano, teniendo en cuenta de que a las verduras también se las arranca de la tierra y se les matan "los hijos" (las semillas) para que nosotros los comamos. Supongo que, al no tener sangre, la gente no lo ve violento, pero yo pienso que también lo es, si te pones a pensarlo.

Tema de "cortar picos". No es que a alguien le dé por cortar picos o colmillos. Por ejemplo, a los cerdos les da por morderse el rabo unos a otros o a la madre cuando maman y causarse unas infecciones impresionantes, así que se les cortan los colmillos. ¿Es algo natural? No, pero evitas problemas muy graves.
Otro tema es que se muerden y hacen el bobo porque se aburren todo el día encerrados en su pequeño cubículo, pero yo creo que cada vez se está avanzando más en el tema de bienestar animal, que antes se hacían cosas brutísimas, como tener a una cerda siempre encerrada en un cubículo del tamaño de su cuerpo, desde que nace hasta que muere.

Por otra parte, ¿sabes que si los animales se explotaran hoy en día en extensivo no habría comida para todos nosotros? Ese es otro tema muy delicado... Sin mencionar que, aunque hubiera, mucha gente no ganaría suficiente como para comprarla.

En fin, un tema sobre el que habrá mil opiniones.

Lady Boheme dijo...

Me ha parecido muy interesante tu comentario, Isi, precisamente por la visión que das del tema. Te recomiendo leer el libro porque, bueno, yo lo leí hace un montón y hay cosas de las que no me acuerdo pero me pareció muy interesante sin pretender convencer a nadie de que sea vegetariano, simplemente exponiendo una serie de realidades desde distintos puntos de vista.

Yo creo que este sistema de granjas industriales terminará yéndose a pique porque es imposible de mantener, y sinceramente, si consumiésemos menos carne (que es exagerado la cantidad que comemos), se podría mantener un sistema más clásico, con los animales sin estrés, sin estar encerrados en pequeñas jaulas y demás. Que sí, somos omnívoros y tal, pero nuestras necesidades de carne quedan cubiertas comiendo tres raciones a la semana... actualmente se consumen 14 (comida y cena de cada día de la semana) como algo habitual.

Comparto tu visión del tema vegetarianismo... tiene muchos puntos negativos, siempre y cuando te hagas vegetariano sólo porque el hecho en sí de comer animales te parezca cruel e inmoral. Si te haces vegetariano porque consideras que los métodos de conseguir esa carne son exageradamente crueles y que se pueden hacer las cosas de otra manera (carne ecológica, etc...), no lo veo tan incompatible con matar a las verduras cuando llega el momento de comerlas.

El tema es largo, pero vaya, que muchísimas gracias por tu aporte, y de verdad, si el tema te interesa, el libro está muy bien, este señor escribe de maravilla (no es el primer libro suyo que leo, pero sí el primer ensayo), y no pretende convencer a nadie de dejar de comer animales, que es lo que más me gustó ;)

Trescatorce dijo...

Tema que da para mucho juego... Yo no estoy ni en contra ni a favor del vegetarismo. Creo que en general como sociedad hemos perdido un poco el norte, porque de lo que sí que estoy convencida es que la base de nuestra alimentación deberían ser las frutas y verduras, y que se complementara con carne y pescado (por cierto, que no sé por qué vemos peor comer carne que comer pescado...), y en la actualidad la balanza se está inclinando demasiado hacia la carne. Si no comes carne no te estás alimentando bien, esa es la idea general, que yo no comparto.
Me apunto el libro, aunque creo que lo leeré más adelante, que ahora mismo no me apetece saber cómo llega mi filete a la mesa...
¡Besotes!

Margari dijo...

Una entrada muy interesante y comentarios muy interesantes también. Poco puedo aportar al tema ya. Solo que quizás el mayor consumo de carne es por algo que señalas en la entrada. Poco ha subido el precio. Mientras que la fruta, la verdura y el pescado cada vez hay que pensárselo más...
Besotes!!!

Lady Boheme dijo...

Bueno, Pi, este autor trata por igual la carne y el pescado, también explica el impacto que hay para el medioambiente por el exceso de pesca y los método para conseguir más y más pescados... Muy acertada tu reflexión sobre que la base de la alimentación debería ser vegetariana y complementar con carne y pescado y no al revés... a ver si nos vamos dando cuenta.

Pues sí, Margari, pero a la vez, precisamente porque no han subido los precios, los granjeros tienen que producir carne masivamente para poder ganar dinero... y ahí es donde se ha perdido el norte, a mi juicio, porque los animales son seres vivos, no máquinas de producción. Esperemos que esto cambie pronto.

Teresa dijo...

Muy interesante, tanto tu reseña como los comentarios que ha generado.
Me lo apunto.
Yo también opino que deberíamos disminuir el consumo de carne. Parece que si no comes proteínas, no has comido.
Un beso.

Bea Mendes dijo...

Sobre el tema he visto bastantes documentales, como "Earthlings" o "Food Inc." -entre otros- que son bastante explícitos. Dan ganas de volverse vegano, pero es complicado por muchas razones. Yo, por mí parte, he reducido bastante la ingesta de productos animales (la leche, en concreto, la he dejado). A parte de lo que sufren los animales en el proceso, como dices, la calidad da mucho que desear. Y por lo que he visto esa mala calidad puede provocar y provoca enfermedades a las personas. Me parece muy interesante el libro, apuntado queda.

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