miércoles, 21 de enero de 2015

Querido Word, Cristina González


 Ayer, en un impulso, dejándome guiar por las buenas críticas y la prometedora lectura de las primeras páginas (el sample que ofrece Amazon), me compré  Querido Word, de Cristina González. Puedo afirmar que difícil lo tiene el libro que lo vaya a desbancar como peor lectura del año, porque el listón está irrisoriamente alto. 

   Buscaba una lectura sencilla, entretenida, divertida. Algo para pasar el rato y ya está, así que no penséis que mis expectativas estaban altas, porque no. Lo que me he encontrado es un intento de novela, algo que no pasaría casi ni como primer borrador, y que necesita muchas revisiones. 

   Kate es desarrolladora de software y empieza a trabajar en Microsoft. El primer día, su compañero de trabajo la deja totalmente intrigada porque es un chico muy guapo pero que no habla absolutamente nada, ni la mira. Esa obsesión va creciendo según pasan los días, y en pocos días ya han tenido encontronazos y todo, porque eh, el chico no habla pero le mete mano sin problemas. 

   Lo siento, pero no. No puedo. No es una historia ni mucho menos creíble, evoca una historia de amor dependiente y enfermiza que deberíamos dejar de lado, pero además, independientemente de eso, es que no resulta natural en la novela. Las situaciones son forzadas, disparatadas, un mix de los clichés de las películas románticas (pero de las malas, ¡eh!), y además es la típica situación de chico-con-problemas-ven-p'acá-que-yo-te-arreglo. Una variante ligeramente menos perturbadora que la del chico-malo-al-puedo-cambiar. 

   Lo peor es que el argumento tenía su punto, llevado de otra manera hasta podría haber funcionado, pero es todo tan forzado, tan irreal, que no funciona. Se supone que la protagonista escribe su diario en el Word, pero se hace un lío con los tiempos verbales, no hay uniformidad y los diálogos son totalmente forzados. Que sí, vaya, está escribiendo ella, así que igual es hasta normal que las conversaciones no queden naturales, pero qué sabré yo, si a mí me parece muy raro transcribir conversaciones literalmente en un diario... 

   Y luego pasamos a la ortografía y gramática. A ver, no hay faltas gordas de querer arrancarte los ojos con un boli bic, pero sí que hay muchas faltas. Creo que no he visto tanto "laísmo" junto por escrito nunca. También lo que comentaba más arriba de los tiempos verbales, que la autora se hace un lío y tan pronto te narra en presente/pretérito perfecto como empieza a narrar en pluscuamperfecto. Eso da una sensación de irregularidad preocupante. 

   En definitiva, quizá huyendo un poco de los tópicos (la mejor amiga es modelo, ajá, sí, claro...), la historia podría funcionar después de muchas, muchas, muchas revisiones. De momento, salvo que queráis poner los ojos en blanco muchas, muchas, muchas veces, yo no os lo recomiendo. 

5 comentarios:

Cova dijo...

Hola,

Creo que cada vez hay más gente que escribe y se autoedita o no, pero que no tiene los medios suficientes para contratar a alguien que le corrija o le eche un vistazo al texto y que por eso cada vez hay más libros mal escritos (curiosamente, para mí algunos que han tenido mucho éxito están fatalmente escritos). Este no lo sé porque no lo he leído ni tampoco creo que lo lea porque no me llama demasiado la atención.
Tendemos a hacer siempre reseñas buenas o benévolas y uno debería dar siempre su opinión, la de verdad, sin maquillarla aunque sin ser cruel ni cebarse, claro.

Un saludo :)

Margari dijo...

Me quedo con este título, pero para no acercarme a él... Mejor suerte para la próxima lectura!
Besotes!!!

Lady Boheme dijo...

Cova: Con una revisión de algún amigo, o al menos el corrector ortográfico del word, esta novela habría mejorado. Es cierto que no es habitual hacer críticas negativas, pero personalmente prefiero dar mi opinión sincera. El respeto siempre hay que tenerlo presente.

Margari: Haces bien... ¡jaja!

¡¡Gracias por comentar!!

Lesincele dijo...

Buff odio eso...no hay peor impresión que leer un libro y que te parezca que estás ante un primer borrador más que ante una novela terminada. Te haré caso.
Un beso!

Mientras Leo dijo...

A veces pinchamos, yo muchas, pero al final... incluso me río. Lo que si te digo es que este tipo de libros me han hecho desconfiar de la autoedición, y es una pena
Besos

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...