viernes, 2 de mayo de 2014

Doctor Sueño, Stephen King

   Antes de que saliera esta novela, cuando vi la noticia de que King iba a escribir la segunda parte de El Resplandor, me escamé, me horroricé y casi tengo que correr a refugiarme bajo la manta hasta que se me pasara el disgusto. No me fiaba un pelo de esa continuación, El Resplandor me parece el mejor libro de Stephen King (si no lo habéis leído, y os gusta pasar miedo, ¿a qué estáis esperando?), y no creía que necesitara una segunda parte.

   Pero lo leí, y cambié de opinión. En gran parte porque no es realmente una continuación de El Resplandor, no sigue con los hechos que terminaron en aquél, sino que nos cuenta qué pasó con Danny, ese niño con poderes, al crecer y teniendo que acarrear con las secuelas de lo que ocurrió en el Overlook.

   No es un libro independiente, hay muchísimas referencias a El Resplandor, y en ocasiones destripa muchísimo de aquel, pero es inevitable. No lo leáis sin haber leído la primera parte porque os estaréis perdiendo por un lado un libro genial, y por otro muchos puntos del argumento de Doctor Sueño.

   Leer este libro ha sido como volver al King de siempre, como volver a casa tras un largo período fuera, volver a lo conocido. Es un buen libro, entretenido y sin pretensiones, y eso es lo que más me ha gustado. Se puede escribir y publicar simplemente para entretener, no hace falta que cada libro sea un hito en la historia de la literatura. Es muy agradable encontrarse de vez en cuando un libro que sólo busca entretener y que además no es inicio de saga.

   Me han encantado los personajes, que es lo que mejor se le da a este señor. Eso, y las descripciones, tanto de paisajes, como de emociones o acciones, pero los personajes en este libro son absolutamente geniales. Tenemos a Danny, que ha crecido y ahora se hace llamar Dan, que tiene un par de problemillas (¡vivan los eufemismos!). Tenemos a Abra, que es típica niña King, con su lado repelente incluso, pero es imposible no quererla. Y tenemos a los malos malérrimos, capitaneados por Rose la Chistera. En serio, la gente del Nudo Verdadero son unos villanos estupendos.

   No quiero hablar mucho del argumento por el tema de spoiler el primer libro, así que sólo diré que es genial, y que incluso el final, aunque algo flojo, no llega a desinflarse del todo como pasa en otras novelas de King. Sí que es verdad que es un poco precipitado (¿lo pilláis? XD), pero personalmente me ha gustado.

En definitiva, que sí, que os lo recomiendo. Imprescindible haber leído antes El Resplandor, aunque si no tenéis ninguna intención de leerlo porque os da muchísimo miedo, os diré que su segunda parte, miedo no da, así que no me valen excusas. 

viernes, 25 de abril de 2014

Mary Poppins, P.L. Travers

   Todos conocemos a Mary Poppins, la estupenda niñera que se hizo cargo de los revoltosos Jane y Michael Banks, y enderezó su comportamiento con un poco de azúcar. Hemos crecido con la película y ya forma parte casi de nuestra familia.

   Todos conocemos a Mary Poppins pero… ¿realmente es así? ¿Realmente conocemos a la Mary Poppins original, la que surgió de la imaginación de P.L. Travers? Pues os puedo asegurar, después de leer este libro, que no.

   Adaptar una novela a la gran pantalla es muy, muy difícil, y muchas veces el resultado final no tiene nada que ver con el original y si bien en esta historia hay una familia, los Banks, unos niños, Jane y Michael, y una niñera, Mary Poppins, poco tienen éstos que ver con los originales, especialmente la última.

   Mary Poppins es terca, cabezota, presumida, testaruda y es imposible discutir con ella. Siempre se termina enfadando, por una u otra razón. Es muy peculiar, y con ella siempre pasan cosas sorprendentes, pero nunca, jamás, hables de ellas después de que hayan ocurrido, sólo conseguirás hacerla enfadar.

   Mary Poppins llega a casa de los Banks igual que en la película, pero son cuatro los niños de los que hacerse cargo: Jane y Michael, y los gemelos bebés, John y Barbara. Les llevará a pasear, a tomar el té con su tío (y todos sabemos cómo acaba eso) y a viajar a lugares fantásticos, pero siempre, invariablemente, terminará enfadándose.

   Son libros infantiles, así que la lectura es muy sencilla, se detiene poco en las descripciones y se centra más en contarnos el día a día de la locura de casa de los Banks. Tienen una doncella, la cocinera, un mayordomo (que no sirve para nada, la verdad) y, además, la niñera. Y, claro, los cuatro niños y el señor y la señora Banks (que no es sufragista, claro, de hecho, no se menciona que haga nada en especial…). Son personajes en los que no se profundiza, se marcan unos pocos rasgos de su carácter y ya está, para que los niños no se pierdan con complejidades. También conocemos a Bert, el pluriempleado deshollinador; y a los residentes de la calle del Cerezo: el almirante Boom, la señorita Alondra y su perro…

   Es un libro en el que pasan infinidad de cosas y que me ha gustado mucho pero no puedo evitar pensar que esta no es la Mary Poppins de mi infancia. Imagino que los niños que crecieron leyendo los libros sentirán algo parecido respecto a la película: ¡son todos tan distintos!


   En definitiva: una lectura entretenida que inicia una saga de libros (creo que seis en total) que tengo la intención de leer completa. Si os gusta la literatura infantil, o tenéis peques cerca, desde luego, tenéis que adentraros entre sus páginas. 

lunes, 7 de abril de 2014

A sangre fría, Truman Capote

   A sangre fría es la segunda novela que leo de Truman Capote (después de esa maravilla que es Desayuno en Tiffany’s),y, aunque me ha gustado, ha sido una lectura dura, difícil, más por los hechos narrados que porque el estilo sea arduo.

   El estilo de Capote es sencillo y limpio, y relata los hechos cronológicamente: el asesinato premeditado y, como reza el título, a sangre fría, de cuatro miembros de una familia a mano de dos ex-presidiarios. Este crimen sacudió Estados Unidos en los años 60, porque, aunque no es el primer asesinato que ocurriera en el país, no era tan habitual como es ahora que se matara a alguien de una forma tan fría y calculadora. Además, los Clutter, la familia asesinada (padre, madre y los dos hijos adolescentes, los que vivían en la casa), eran la típica familia modelo. Eran buenos vecinos, muy religiosos sin llegar a ser fanáticos y siempre tenían tiempo para ayudar a quien lo necesitase. Cuatro buenas personas que vieron su vida sesgada por dos delincuentes de poca monta que habían oído que tenían una caja fuerte y mucho dinero en ella.

   Al principio me costó un poco distinguir a los dos criminales, Dick y Perry. Las dos descripciones van muy seguidas y en todo momento aparecen juntos, así que no conseguía diferenciar quién era quién. Poco a poco, y en parte con la ayuda de las fotografías que hay de ellos en internet, se fueron convirtiendo en personas individuales en vez de ese ente conjunto, y cada uno con su marcada personalidad. Es en la mente de estos dos donde más se mete Capote, y, para mí, hace un brutal trabajo a la hora de crear sus personalidades. No es fácil dotar de tres dimensiones a un personaje inventado pero debe ser aún más difícil hacerlo con gente real, con la que no puedes tomarte licencias, porque la verdad es la verdad.


[Como la novela narra hechos reales, en el siguiente párrafo hablo del final del libro. Si lo consideráis spoiler, no sigáis leyendo]


   El retrato que hace de los Clutter también es bastante exhaustivo, pero claro, son Dick y Perry los que nos acompañan más tiempo en la novela, desde el principio hasta el final. Asistimos a cómo se gesta su crimen, cómo lo llevan a cabo, cómo tratan de huir, cómo les detienen, el juicio y, posteriormente, la horca. Me ha parecido brutal que en los años 60 aún se siguiese ajusticiando con la horca en algunos estados.


   Es una novela muy recomendable, tanto como novela en sí, como por conocer este salvaje crimen del que yo no tenía ninguna idea. Al final he terminado con el corazón encogido, por saber que todo esto ocurrió de verdad hace ya más de 50 años. 

viernes, 4 de abril de 2014

Estoy leyendo #11


   Esta semana he terminado Doctor Sueño de Stephen King (que, si me seguís en twitter, sabéis que me ha encantado), y acto seguido, por cambiar de tercio, me empecé Vuelve Mary Poppins, segunda de las aventuras de la niñera inventada por P.L. Travers


   El primer libro me gustó muchísimo, aunque me sorprendió lo diferente que es la niñera. No se trata ya de que hayan adaptado bien o mal los libros, sino que han cambiado completamente el carácter de la protagonista. 

   No obstante, quizá porque he crecido viendo la película, o porque estoy más acostumbrada a esa Mary Poppins tan dulce y pizpireta que nos trajo Julie Andrews, me quedo con la adaptación. 

   Los libros me están gustando, son entretenidos, y muy, muy imaginativos, pero a Mary más de una vez me entran ganas de abofetearla bien fuerte. 

   El principio de este libro es el siguiente: 

Era una de esas mañanas en las que todo brilla y reluce y parece muy aseado, como si durante la noche se le hubiera hecho una limpieza general al mundo. 


    No es un principio que diga demasiado, pero enseguida, en apenas un par de páginas, hace su aparición la estrella de estos libros, y la verdad es que me está gustando mucho. Los siguientes de la serie no los encuentro en español, así que me lanzaré a leerlos en inglés, que siendo libros infantiles, no creo sean muy complicados. 

   ¿Habéis leído estos libros? ¿Sabíais que la mítica película de Disney estaba basada en ellos? ¿Qué estáis leyendo ahora? ¿A qué huelen las nubes? 

martes, 25 de marzo de 2014

El océano al final del camino, Neil Gaiman


   Con Neil Gaiman, como ya dicho alguna vez, tengo una relación de amor-odio. Le amo como guionista, de cómics o series, pero como escritor de novelas, pocas veces llega a emocionarme y contentarme al 100%. Además, suele tener un esquema típico: personaje entre dos mundos, descubre ese mundo nuevo y tú, como lector, lo descubres con él. Y eso, si es una y otra vez, termina cansando. 


   Pero le tenía muchas ganas a este nuevo libro, algo me decía que me iba a encantar, y así ha sido (no dejo nada para el final...). Es un libro muy corto, casi un cuento, que a mí me ha durado más de dos semanas a pesar de lo mucho que lo estaba disfrutando, pero bueno, no siempre disponemos de tiempo para leer. 

   Yo no sabía nada del argumento cuando me adentré en sus páginas, así que no os lo voy a desvelar. Está narrado en tercera persona, por un personaje que, de adulto, recuerda algo que le ocurrió de niño, y poco a poco vamos conociéndole a él, a sus padres y, sobre todo, a su amiga Lettie. Es una historia que me ha recordado a esos cuentos que leía de pequeña, que me enganchaban y fascinaban, que me mantenían en vilo hasta el final. Me ha devuelto esa ilusión de la infancia que muchas veces se pierde al crecer pero que es importante conservar... o al menos intentarlo. Y por ello, por devolverme eso, no puedo más que recomendar que leáis esta novela. 

   Especialmente me ha gustado, además de la brillante narración, de los personajes magistrales y del desarrollo impecable; que rompe el clásico esquema de Gaiman que he comentado más arriba, lo cual ha sido una sorpresa. 

   Hay fantasía, hay miedos infantiles, hay amistad... pero sobre todo, hay una grandísima narración. De esas novelas que no podéis dejar pasar. 
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