viernes, 16 de julio de 2010

Drácula: Vlad Tepes, el empalador y sus antepasados, Ralf-Peter Märtin

Título original: Dracula. Das Leben des Fürsten Vlad Tepes
Autor: Ralf-Peter Märtin
Editorial: Tusquets
Número de páginas: 223
Precio: 7,95 €

Sinopsis: En apenas 200 páginas, damos un repaso a las guerras entre Valaquia, Hungría y el Imperio Turco, con especial hincapié en la intervención de Vlad Dracul y Vlad Draculea -Tepes- en los conflictos.


   Estuve a punto de abandonar este libro durante las primeras sesenta páginas. Se me estaba haciendo pesadísimo. Entiendo que no es una novela y no tengo ningún problema con los libros de historia o los ensayos, pero aquí lo que tenemos es una larga lista de hechos concretos, encadenados, menciones de personas, guerras, más guerras, batallas, etc.

   Creo que el autor no ha sabido acertar al escribir este libro. Da por hecho que el lector sabe de historia de aquella zona y, en algunos países se tiene una carencia histórica de según qué zonas bastante grave. Vamos, que ha sido empezar el libro y encontrarme totalmente perdida en mitad de Valaquia.

   Otro error, muy grave, a mi entender, es relatar paso por paso todo lo que está pasando. Ahora tal se reune con este otro para ir a la guerra contra este país, pero deciden que mejor esperan, hasta que se les una este otro y entonces van todos juntos. Es una lectura muy, muy pesada, y terriblemente soporífera. Además de contar todas las guerras que hay simultáneamente, nombrarnos a los reyes de Hungría como si los conociéramos, hablarnos de la sucesión al trono húngaro (¿?) y demás detalles que, sinceramente, no veo que tengan sentido en un libro que supuestamente trata sobre Vlad Tepes. Había otras formas de situarnos históricamente para después hablarnos de Vlad Draculea.

   Pero la cosa cambia en cuanto se pone a relatarnos la estructura social y política del Imperio Otomano. Simplifica la redacción, se centra en los procesos, y no nos apabulla con tantísimos nombres de monarcas. Después de este cuarto capítulo sobre los turcos (muy civilizados ellos, por cierto, me gusta su estructura feudal, que obligaba a los terratenientes a demostrar su valía en el campo de batalla y en la gestión de las tierras para poder quedárselas, no había herencia familiar y cualquiera que luchase de forma brava en las guerras, podía aspirar a ser terrateniente -sin excluír a los campesinos-. Además, respetaban las religiones ajenas y sólo les obligaban a pagar un tributo, pero no tenían que llevar ninguna prenda que los distinguiera. Por si esto fuera poco, no hacía falta ser turco para poder acceder al cargo más alto en el Palacio de Sultán: consejero de aquél. Cualquiera podía aspirar a ese puesto), la narración se simplifica considerablemente y las batallas que cuenta posteriormente no son una ristra de nombres y lugares.

   Eso sí, creo que se equivocó titulando el libro: creía que iba a leer una biografía de Vlad Tepes y no es lo que tenemos aquí, aunque si bien es verdad que hay un par de capítulos dedicados a describir las crueldades perpetradas por él.

  Pero para el autor no termina de estar claro que realmente Tepes fuera tan cruel, comparando con los castigos corporales que se infligían el época. Recordemos, sin ir más lejos, La Santa Inquisición y sus métodos de tortura para hacer que los reos confesasen crímenes, que hubieran cometido o no. En ese contexto histórico, donde había una tendencia general a disfrutar con la sangre y la tortura, la figura de Tepes es, para los rumanos, un héroe nacional. Las fuentes alemanas lo tachan de psicópata, pero teniendo en cuenta las batallas libradas contra los sajones, no es de extrañar. 

   Tepes era cruel, pero no era cruel aleatoriamente. Primero se libró de los boyardos, por considerarlos un peligro frente a su poder como voivoda. Después, quiso deshacerse de la mendicidad y dio muerte a lo que él consideraba la base del problema: los mendigos. Prosiguió así con gitanos, siendo especialmente cruel con ellos: capturó a un buen grupo de gitanos, cocinó a 3 de ellos y les dijo al resto que se los comieran. Les ofreció una alternativa al canibalismo, que era irse a luchar contra los turcos. Evidentemente, los gitanos aceptaron la oferta sin dudar. 

   Además, no había delitos en Valaquia, pues estos eran penados muy severamente. Cesaron los robos, la corrupción, etc. Visto así, aunque sus métodos eran duros, la efectividad de los mismos podría justificar el comportamiento del voivoda. 

   No voy a meterme en si era un sociópata y mucho menos a dudar sobre su orientación sexual (si no hay fuentes que puedan probar que le excitaba ver morir a la gente, mucho menos lo voy a exponer yo aquí), pero sí es verdad que fue un feroz combatiente, que no dejó que ni el Sultán de Turquía, ni los líderes húngaros le sometieran bajo su yugo. Luchó hasta la muerte, y en una batalla murió, sin saberse muy bien si fue por mano del enemigo o de los aliados que veían su muerte como una forma de firmar la paz con los turcos. 

   Su cuerpo fue enterrado, y su cabeza llevada, dentro de un tarro de miel, ante el Sultán. Con esto se acabaron las sangrientas batallas. 

21 comentarios:

María dijo...

Parece que al final te lo has terminado.No te veía yo muy convencida jeje.
Por lo que cuentas hay pasajes que te gustan más que otros (normal por otro lado) pero no sé yo si te ha convencido tanto como para recomendarlo...
Un beso!

Hakken dijo...

Parece interesante, al menos el tema lo es...
Yo no considero a tepes como un monstruo, creo que su violencia y métodos ibas encaminados a un fin y, como bien dices, era una época violenta y no fue ni el primero ni el último en utilizar acciones "salvajes" para conseguir lo que quería.

Buen post ;D

S. Cid dijo...

Lo que cuentas es muy, muy curioso. Yo había oído que le encantaba comer al aire libre... entre los cadáveres de los hombres que previamente había empalado. ¡Qué mal gusto!, ¿no? Jejeje ;-)

Lady Boheme dijo...

María: Es que... con esos 3 primeros capítulos recomendarlo es muy difícil. Seguro que hay biografías sobre Tepes menos liosas... jaja. Pero sí, la verdad es que al final me ha merecido la pena leerlo, por lo que he aprendido de los turcos y del propio Tepes.

Hakken: El problema es que según qué fuentes, lo ponen como un monstruo, pero claro... si son sajonas no son fiables porque le odiaban. Y las rumanas y rusas, que lo idolatran, tampoco es que sean muy fiables... Pero sí que es verdad que situándole en su contexto no es tan sanguinario como nos lo pintan.

S. Cid: Eso creo que viene porque tenía la costumbre de invitar a la gente a comer y después matarla. Costumbre bastante típica de la época, por otro lado, aunque él no invitaba a una o dos personas, sino a 500 (como en el caso de los boyardos), y luego, supongo, seguiría comiendo mientras sus "víctimas" morían. En todo caso, eran crímenes en su mayoría políticos o de guerra. No era muy demagógico, no...

Carlos dijo...

Uy, qué susto me has dado. Creí que te referías al libro "Drácula" de Bram Stoker, y cuando he leído que no te había gustado además de ser pesada...
Pero bueno, al comprobar que no es el clásico, te perdono. Je,je
Besitos.

Lady Boheme dijo...

Carlo: ¡¡Jajajajaja!! A ver si aprendemos a leer los títulos :P (por cierto, falta el título original en la entrada porque debía programarse y ha salido publicada y he preferido dejarla... luego lo pongo). Drácula de Stoker me encantó... aunque lo tuve que empezar dos veces, pero porque era muy peque la primera vez que lo cogí y se me hizo pesado (igual tendría.. unos 13 años o así... y me pilló en la época en la que dejaba los libros a medias). Lo volví a intentar este año y me ha encantado.

Bookworm dijo...

Me quedo con Bram Stoker y su Drácula, que me encantó. La verdad es que este no me apetece nada, aparte de que yo soy muy novelera y este tipo de libros en general no me atrae, pero bueno, me alegro de que al final lo terminaras. Como María no te veía muy convencida por lo que leí en Facebook.
Besos y buen fin de semana.

Lady Boheme dijo...

Mer: A mí es que me llama mucho la figura histórica de Vlad Tepes... por eso leí el libro, al igual que asistí a una conferencia sobre él en su momento. Pero no, no lo recomiendo a no ser que el tema te atraiga mucho. Es muy curioso lo que cuenta de los turcos, pero muy desagradable cuando describe los castigos físicos y muertes perpetradas por Tepes... El problema principal es que las primeras 60 páginas (de 200... ¬¬) son para quemar el libro, de ahí que no me gustara. Después, mejora considerablemente. Por ahora vuelvo a la novela... jeje.

S. Cid dijo...

Bueno..., por lo menos..., antes de cargárselos les daba de comer, jajaja

Lana Drown dijo...

Parece muy interesante, aunque yo no podría leerlo, sólo escuchar la palabra "empalamiento" se me encoge el estómago.

Lo que más me sorprende es lo de que Vlad era cruel, pero no de forma aleatoria, porque la leyenda de que comía enfrente de los empalados porque disfrutaba viéndolos morir es lo más terrorífico que he escuchado en mi vida.

Buena reseña ;)

Luisa dijo...

A mí tampoco me atraen mucho este tipo de libros, la verdad, por lo que uno menos para leer.
Cuando empiezo un libro, aunque no me guste, me cuesta horrores no terminarlo. Ya ves qué tontería! Besos.

Kasumi dijo...

Uff, demasiado para mi.
Ahora estoy para lecturas ligeritas y cuando puedo, pero felicidades por haber podido con él (y no él contigo)

Isi dijo...

Claro, es que para que un ensayo sea bueno, hay que saber explicarse y no irse por las ramas ni dar nada por sabido...
Yo lo poco que se de este personaje, lo sé por el libro de La historiadora (ahí lo tengo en borradores...), que la verdad es que no lo explica mal ;)
En cuanto a ensayos, yo no he leído nunca, pero creo que con este no me voy a animar. Además es que luego tengo pesadillas con estas cosas, sobre todo con las que sucedieron de verdad. Ayy qué asquito!

Lady Boheme dijo...

S. Cid: Por lo visto era habitual en la época invitar a alguien a comer y después cargártelo... La Edad Media es una época muy bestia.

Lana Brown: El problema de esto es dónde empieza la leyenda y dónde acaba. Creo que lo de que comiera entre las picas con los cadáveres viene por aquello de los banquetes y matar gente. Solían ser crímenes políticos, con una motivación real. Pero hay determinadas fuentes que exageran o lo divinizan.. No hay que fiarse de las fuentes... jajaja.

Luisa: A mí me pasa igual, aunque sólo sea por orgullo, me gustar terminarlos... Algunos son imposibles, pero bueno... Con este ha merecido la pena.

Kasumi: Te entiendo, jaja. ¡¡A leer sagas!! Y gracias, jeje.

Isi: La Historiadora lo dejé a medias, algún día lo terminaré (más bien lo volveré a empezar). Y te entiendo con lo de que afecta... yo me estaba poniendo enferma por los castigos que se infligían en la época, no sólo por Tepes, sino en general... Y es escalofriante.

gundabad dijo...

Interesante la historia del señor Tepes, admito que su fama de monarca empalador es algo aterrorizante sin duda, pero que dada la época (no intento justificar nada en absoluto) eran vistas como la única forma de mantener el poder real. Para lo cual era lo único a lo que aspiraba un noble de su clase después de todo.

¿Habéis leído algo de Elizabeth Bathory la llamada condesa de sangre? creo que esta es un poco mas perturbadora, si lo que cuentan los historiadores es cierto y no caen en la nefasta exageración.

Lady Boheme dijo...

gundabad: Erzsébet, por favor, qué poco me gusta que se traduzcan los nombres!! Sí, sé su historia... de hecho, Bram Stoker hizo un mix en Drácula con Tepes y Bathory.

gundabad dijo...

Erzsébet, ya ves como desconozco en profundidad la historia incluso de los nombres reales. ^^

Lady Boheme dijo...

gundabad: Erzsébet Bathory estaba loca... Sus crímenes no tenían ningún tipo de motivación política, simplemente quería conservar su juventud y empezó a bañarse en sangre de doncellas. Como no le funcionaba, pasó a beber esa sangre. Con ayuda de sus cómplices, llegó a matar a más de 600 doncellas. Como se empezó a notar que muchas muchachas que iban a trabajar al castillo donde ella vivía desaparecían, hicieron una investigación y descubrieron todo. Como era una noble, su condena fue estar encerrada en una torre por el resto de su vida, y allí murió. Por cierto, es más normal de lo que crees llamarla Isabel o Elízabeth... la manía de traducir todos los nombres. A mí, personalmente, me parece mucho más escalofriante la figura de Bathory que la de Tepes (que sí, que era muy bestia, pero siempre había motivos reales... y, comparando con otros monarcas o con la misma Inquisión, no es tan bruto)...

trescatorce dijo...

Este libro, de momento, no va a estar en mi lista de lecturas pendientes. No soy muy amiga del ensayo, pero es que además ahora mismo no tengo yo la concentración suficiente como para aguantar 60 páginas de "coñazo", ni el cuerpo para imaginar las torturas que inflingía Tepes. (Bastante tortura me espera a mi en un mes, más o menos).
Y eso que el tema me gusta. De hecho, me encanta.
Es cierto que en Rumanía Tepes está considerado un héroe, creo que la leyenda de su crueldad está exagerada porque nos ha llegado la versión de sus enemigos. Pero hay que tener en cuenta la época histórica en que vivió y hacerse una idea de lo que era gobernar y mantenerse en el poder entonces.
Lo de las cenas con los empalamientos de fondo es una imagen que tengo yo grabada, pero es de una película. Es un recuerdo muy vago el que tengo de dicha película, era de dibujos y mostraba a Drácula cenando en una mesa muy larga con sus enemigos empalados a ambos lados. Vamos, que yo creo que es más leyenda.
Y, puestos a elegir, me quedo con Drácula, de Bram Stoker...

Lady Boheme dijo...

Trescatorce: Lo de comer en un campo de picas con cuerpos empalados creo que viene por aquello de que invitaba a comer a la gente para cargársela... De ahí los grabados que hay. Y sí, es probable que su fama sea exagerada, si lo ponemos en el contexto de la Inquisición.

Puedes vivir sin leer este libro, no te preocupes.

Artemy Candón González dijo...

Desde el punto de vista histórico es una de las mejores, (y de las pocas traducidas al castellano) biografía sobre Vlad y su época. Me parece una obra totalmente imprescindible para acercarnos al personaje, a un tiempo y a una región de Europa fascinante, y es que nunca olvidemos que uno es hijo de su tiempo.

Un saludo

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