sábado, 17 de septiembre de 2011

Aquellos maravillosos pasajes #1

   Estreno sección, cuyo nombre no se me ha ocurrido a mí, sino a mi querido amigo Rubén, que me ha dado permiso para utilizarlo. 

  Esta sección no tendrá periodicidad exacta, sino cuando surja, aunque si es una frase de un libro que acabo de reseñar, intentaré publicarlo cerca de la reseña (aunque implique publicar dos días seguidos). 

  No tiene más misterio, se trata de compartir con vosotros pasajes literarios que me hayan gustado o hecho pensar, en vez de incluirlos en la reseña. Sustituye también a una de las páginas ya existentes en el blog, que no me convencía que estuviese así, y la terminaré eliminando. Pasaos por Citas Literarias para despediros, jeje. 

  Ah, y si alguien quiere utilizar la imagen tiene mi más absoluto permiso. Es una ilustración de Matilda, del libro de Roald Dahl y yo sólo he añadido un marco con sombra y las letras. Lo único que os pido es que la descarguéis, que no enlacéis a mi imagen porque me sobrecarga la página. Si tenéis problemas para descargarla, yo os la mando. Y esto es válido para todas las imágenes de las secciones (aunque tampoco es que sean nada del otro mundo, todo lo hago con picnik). 

  Después de todo este rollo, vamos a lo realmente importante. La cita de hoy es de Cuando Dios era un Conejo, de Sarah Winman, cuya reseña salió ayer. De este libro habría marcado prácticamente la mitad, pero me quedo con este pasaje: 



    –¿Tú crees en Dios, Arthur? –le pregunté mientras me comía el último pedazo de bizcocho.
    –¿Que si creo en un anciano de barba blanca que vive en las nubes y juzga a los mortales con un código moral de diez mandamientos? ¡Cielo santo, querida Elly, claro que no! Me habría expulsado de esta vida hace años por mi alocada historia. ¿Que si cre en un misterio, en el inexplicable fenómeno que constituye la vida misma? ¿Que si creo en algo más grande que nosotros y que ilumina la inconsecuencia de nuestra vidas? ¿En algo que nos da una razón por la que luchar y la humildad para purificarnos y empezar de nuevo? Entonces sí, sí que creo en él. Es la fuente del arte, de la belleza, del amor, y ofrece la bondad suprema a la humanidad. Esto es Dios para mí. Esto es la vida, y es en esto en lo que creo.



8 comentarios:

Jesús dijo...

¡Buen fragmento para comenzar la sección! Definitivamente, tengo que leer ese libro.

Es curioso, llevo unos días pensando en comenzar una sección similar en el blog, y aquí la traes tú. ¡Me encanta!

¡Muchos besos!

Xula dijo...

Preciosa la cita que has escogido... Un beso!

Margari dijo...

Espera que estoy deshojando la margarita: Me caes bien... No me caes bien... Me caes bien... No me caes bien... Me caes bien... ¡Uys! Pues me caes bien, a pesar de ponerme los dientes largos con este libro, jajajaj. Entre la reseña y el fragmento que has puesto me has dejado con unas ganas tremendas de leer este libro. A ver si consigo encontrarle huequecito entre tanto pendiente.
Besotes!!!

Lady Boheme dijo...

Jesús: ¡Qué curioso! ¡Qué compenetrados estamos! Es un fragmento increíble de un libro increíble, espero que te guste cuando lo leas. ¡Besazos!

Xula: Pues es casi todo el libro así, jeje. ¡Besos!

Margari: Jupetas, que yo soy maja! Ya sé que aumento tu lista de pendientes, pero muchacha, es lo que pasa cuando montas un blog, que a mí también me pasa!!! Este libro es genial, en serio, me gustó muchísimo. ¡Besines!

Kristineta! dijo...

Me encanta este fragmento del libro! Es exactamente lo que yo pienso :) Sin duda tengo que leerme este libro.
Besos!

Lady Boheme dijo...

Kris: Es también lo que pienso yo, jeje, por eso me encantó. El libro es increible, veo imposible que no guste (aunque nunca se sabe). ¡Un beso!

MJ dijo...

Sí, definitivamente leeré este libro. ¡Comienza la búsqueda!

PD: I kill you.

Lady Boheme dijo...

MJ: Se te pasarán las ganas de matarme cuando lo leas y te encante, ya verás.

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